Fuga de capitales en México: lo que se va cuando se va

Sexta y última parte de la serie De la excepción a la regla, inspirada en el discurso de John Galt en Atlas Shrugged (Ayn Rand, 1957).
Casi 100,000 solicitudes de nacionalidad española en el consulado de la Ciudad de México
En octubre de 2022, España abrió por ley una vía extraordinaria, pensada como reparación del exilio, para que ciertos descendientes de españoles optaran por su nacionalidad. Según los datos que el Ministerio de Asuntos Exteriores español difundió en abril de 2026, el Consulado General de España en la Ciudad de México había recibido casi 100,000 solicitudes, y era el quinto del mundo con más.
Las razones serán tantas como solicitantes, empezando por la historia de cada familia, y no hace falta conocerlas para ver lo que todas esas solicitudes tienen en común: una segunda nacionalidad no obliga a nadie a irse, pero le da el derecho de vivir y trabajar en España y en el resto de la Unión Europea. Y la posibilidad de irse es justamente lo que le queda a quien paga una regla que no decidió...
Cinco reglas que obligan a quien no pudo negociarlas
En las cinco entregas anteriores te hablé de cinco reglas que obligan a alguien que no pudo negociarlas: el tope que impide al dueño de un departamento en la Ciudad de México subir la renta más que la inflación, el mismo salario que la dueña de un despacho le va a pagar a su auxiliar por menos horas sin que ninguna de las dos lo haya negociado, la línea de celular que te suspenden si no la ligas a tu CURP, la gasolina que se vende por debajo de 24 pesos por un acuerdo "voluntario", y la tortillería que un reglamento de Ecatepec de 2015 prohíbe abrir a menos de 500 metros de otra.
En cada caso había una buena razón, un beneficiario visible y alguien que quedó obligado sin haberlo decidido. Lo que quedó pendiente en todas las entregas es qué puede hacer esa persona...
Qué le queda a quien no estuvo en la mesa

Al que le imponen una regla que no firmó le quedan tres caminos: cumplir; buscar que un tribunal la frene, lo que exige, como te conté en la tercera parte, demandar y esperar a que le den la razón; y negar su consentimiento con lo único que todavía controla, que es lo suyo. Galt describe ese tercer camino en su discurso, cuando dice que ningún daño que otros le hagan a una persona "puede tener éxito si decide negar su consentimiento". Y de sí mismo dice:
"Vi que podía poner fin a vuestros atropellos pronunciando una sola palabra en mi mente. La pronuncié. La palabra fue 'No'."
Fuera de la novela, ese No tiene en México dos formas legales. La primera es llevarse el talento, porque la Constitución reconoce a toda persona el derecho a salir de la República y a mudar de residencia. La segunda es llevarse el capital, porque desde 1991 no hay control de cambios. La palabra fuga supone que ese dinero se escapa de un lugar al que pertenecía, cuando en realidad pertenece a quien lo ganó, y por eso moverlo no es una huida, sino una decisión suya. Lo digo como empresario e inversionista, porque decidir dónde pongo mi capital es parte de mi trabajo, y casi todo lo que he construido está en México.
Hay quien suma una tercera forma, que es trabajar en la informalidad, donde en septiembre de 2026 estaban 32.6 millones de personas, el 54.3% de quienes trabajan en México, según el INEGI. Pero la informalidad no es un derecho ni siempre una decisión, y por eso no puede ponerse al mismo nivel que las otras dos...
Una objeción interesante: en México no hay fuga de capitales
Quien conozca el tema planteará dos cosas. La primera, que en México no hay fuga de capitales ni desbandada que señalar: uno de los renglones de la balanza de pagos con los que suele estimarse una fuga no la señala desde 2021, en cifras anuales; la informalidad lleva años alrededor del 55%, y pedir una nacionalidad no es irse. Y si pocos se van o se han ido, quedarse sería una forma de aceptar las reglas, más aún cuando quienes las escriben fueron elegidos. La segunda, que quien se va le debe algo al país que lo formó, con escuelas, universidades, infraestructura y tribunales que pagaron todos, y que al irse deja la cuenta a los que no pueden hacerlo.
Sobre la primera, las cifras se pueden leer de un lado o del otro según la fuente: por ejemplo, los depósitos en dólares de residentes en México que no son bancos ni el gobierno federal, en bancos y casas de bolsa de Estados Unidos, pasaron de 22,148 millones de dólares a fines de 2015 a 49,231 millones a fines de 2025, según el Tesoro americano. Es decir, a fines de 2025 los residentes en México, sin contar bancos ni gobierno, tenían en bancos y casas de bolsa de Estados Unidos más del doble que diez años antes.
Aunque el argumento nunca dependió de ellas. Si la legitimidad de reescribir un trato ajeno dependiera de cuánta gente se va, bastaría con que nadie se fuera para volver aceptable cualquier regla, y ése es el criterio del resultado que descarté desde la primera parte de esta serie. Quedarse no es avalar: elegir a quien escribe las reglas no es lo mismo que aceptar cada trato que esas reglas reescriben, del mismo modo que la dueña del despacho que no se va del país no aceptó por eso pagar 48 horas de salario por 40 horas de trabajo.
Sobre la segunda hay que afinar. Sentirse en deuda con el país donde uno creció, y querer devolverle algo, es una decisión que mucha gente toma, y es libre de tomarla. Ayudar nunca fue el problema. El problema es que esa deuda se cobre como si se hubiera firmado, y que la cobre un tercero. Además, quien deja de ser residente en México debe, por regla general, seguir pagando aquí impuestos por lo que gana aquí. Y la cuenta que queda cuando alguien se va no la dejó quien se fue, sino quien decidió desde el principio que otro la pagara.
Ni le pediré a otro hombre que viva para mí
Galt termina su discurso con un juramento:
"Juro, por mi vida y por mi amor a ella, que nunca viviré para otro hombre, ni le pediré a otro hombre que viva para mí."
La primera mitad de esta frase, leída al pie de la letra, no la suscribo, por lo que te dije en la primera parte: un hombre que mantiene su casa y a su familia con gusto no puede suscribirla. La segunda mitad, en cambio, resume esta serie, porque las excepciones de las que te hablé le piden a alguien que viva un poco para otro: al dueño del departamento, que no suba la renta más que la inflación; a la dueña del despacho, que pague 48 horas por 40; al gasolinero o al contribuyente, que cubra la diferencia; y al que quería abrir la tortillería número 2, que se quede fuera.
Una excepción que te conviene siempre la paga alguien que no estuvo en la mesa, y cada una llega con una buena razón, hasta que la excepción se vuelve la regla. Puedes pedirla, aplaudirla o exigirla, pero no puedes obligar a quien la paga a consentirla, y cuando ya no lo dejan negociar, le queda decir que no con lo único que todavía controla, que es lo suyo.
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Lee la primera parte, la segunda parte, la tercera parte, la cuarta parte y la quinta parte de la serie.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué es la fuga de capitales y cómo se mide?
No existe una definición oficial única. El Banco de México no usa el término en sus comunicados de balanza de pagos; habla de la adquisición neta de activos en el exterior por parte de residentes, que implica una salida de recursos. En la literatura económica, una forma común de estimarla es sumar las salidas privadas registradas en la balanza de pagos y el renglón de "errores y omisiones", que se lee como salidas no registradas cuando es negativo, aunque al ser un residual también refleja los errores de medición. Desde 1987, Cumby y Levich advirtieron que la distinción entre flujos normales y fuga es "algo arbitraria", y que según la definición elegida la estimación de un mismo país puede salir positiva o negativa.
¿Hay fuga de capitales en México?
Depende de la definición, de la fuente y del periodo que se mire. En cifras anuales, el renglón de errores y omisiones de la balanza de pagos del Banco de México fue negativo de 2018 a 2020 y positivo de 2021 a 2025, y también en el primer semestre de 2026, aunque algunos trimestres de ese periodo, como el último de 2025, fueron negativos. En 2025, las compras netas de acciones y fondos del exterior por parte de residentes fueron de 18,972 millones de dólares, y casi todas las hicieron sociedades financieras distintas de los bancos. En cambio, según el Tesoro de Estados Unidos, los depósitos en dólares de residentes en México que no son bancos ni instituciones oficiales (personas, empresas, intermediarios financieros no bancarios y otros, según la definición del Tesoro) en bancos y casas de bolsa de ese país pasaron de 22,148 millones de dólares a fines de 2015 a 49,231 millones a fines de 2025. Las dos fuentes miden cosas distintas y no se pueden conciliar entre sí.
¿Es legal sacar dinero de México?
Sí. El control de cambios se abrogó a partir del 11 de noviembre de 1991, según el Banco de México. Lo que sí hay son obligaciones de información y de impuestos: los residentes en México pagan impuesto sobre la renta "respecto de todos sus ingresos, cualquiera que sea la ubicación de la fuente de riqueza de donde procedan" (Ley del Impuesto sobre la Renta, artículo 1); quien tenga ingresos sujetos a regímenes fiscales preferentes debe presentar en febrero una declaración informativa (artículo 178); y quien entre o salga del país con efectivo o documentos por cobrar por más del equivalente a 10,000 dólares debe declararlo en la aduana (Ley Aduanera, artículo 9). Además, las instituciones financieras residentes en México deben cumplir el estándar de la OCDE de intercambio automático de información de cuentas financieras (Código Fiscal de la Federación, artículo 32-B Bis).
¿Qué pasa con mis impuestos si me voy a vivir fuera de México?
El Código Fiscal de la Federación presume, salvo prueba en contrario, que las personas de nacionalidad mexicana son residentes en México (artículo 9). Para dejar de serlo hay que dejar de cumplir los criterios de residencia y dar aviso a más tardar dentro de los 15 días anteriores al cambio. Quien no acredite su nueva residencia fiscal, o la acredite en un país en donde sus ingresos estén sujetos a un régimen fiscal preferente, conserva la residencia mexicana en el ejercicio del aviso y en los 5 siguientes; esto último no aplica si ese país tiene con México un acuerdo amplio de intercambio de información tributaria y un tratado de asistencia para el cobro. Después de dejar de ser residente, se debe seguir pagando impuesto en México por los ingresos de fuente mexicana (Ley del Impuesto sobre la Renta, artículo 1, fracción III), salvo las exenciones que la propia ley prevé.
¿Qué dice la Constitución sobre el derecho a salir del país?
El artículo 11 dispone que "toda persona tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes". El mismo artículo subordina el ejercicio de ese derecho a las facultades de la autoridad judicial en casos de responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa en lo que toca a las leyes de emigración, inmigración y salubridad general. El artículo protege el movimiento de personas, no el del dinero.
¿Cuántos mexicanos con licenciatura viven en Estados Unidos?
Según la encuesta de la comunidad estadounidense (ACS) de 2025, de las personas nacidas en México de 25 años o más que viven en Estados Unidos, el 7.6% tiene licenciatura y el 3.7% posgrado, es decir, cerca de 1.1 millones de personas. En 2018 eran unas 712,000. Es un número acumulado, no un flujo: incluye a quienes obtuvieron su título ya en Estados Unidos, y no mide cuántos salieron de México en un año.
¿Cuántas personas trabajan en la informalidad en México?
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, en septiembre de 2026 la tasa de informalidad laboral fue de 54.3%, es decir, 32.6 millones de personas; en el segundo trimestre de 2026 fue de 55.1%. La informalidad laboral incluye a quienes trabajan en micronegocios no registrados y también a quienes tienen un vínculo laboral que no reconoce su fuente de trabajo, por ejemplo sin seguridad social en una empresa registrada. El sector informal, que sólo cuenta los micronegocios no registrados, ocupó al 29.4% en septiembre de 2026. En el cuarto trimestre de cada año, la tasa de informalidad laboral fue de 56.6% en 2018 y de 55.0% en 2025.
¿Qué es la llamada ley de nietos y cuántas solicitudes se presentaron en México?
Es el nombre popular de la opción de nacionalidad que abrió la Ley de Memoria Democrática de España (disposición adicional octava) para ciertos descendientes de españoles, entre ellos los de quienes perdieron la nacionalidad por el exilio. Entró en vigor el 21 de octubre de 2022 y el plazo para presentar solicitudes cerró el 22 de octubre de 2025. Según los datos que el Ministerio de Asuntos Exteriores español difundió el 29 de abril de 2026, el Consulado General en México era el quinto del mundo que más solicitudes había recibido, con casi 100,000. En todo el mundo, hasta el 31 de marzo de 2026, las oficinas consulares habían recibido presencialmente más de 1.2 millones de expedientes. España tiene además consulados generales en Guadalajara y Monterrey. Pedir la nacionalidad no equivale a emigrar, y no hay datos públicos de cuántos solicitantes se fueron del país.



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