Vive de Acuerdo a tus Posibilidades

Actualizado: 24 ene


Este artículo es la tercera parte de la serie "Como ser Millonario" y aunque están escritos de manera que cada uno pueda leerse con independencia de los demás, desde luego que te aportará mucho mas leerlos todos. Puedes consultar en este link la primera parte y aquí la segunda.


Tercer Principio

Vive de Acuerdo a tus Posibilidades


“Hace sólo unos años soñaba con ganar el dinero con el que hoy me muero de hambre”. Anónimo.


¿Cuánta gente conoces que vive a un nivel de vida que parece irreal para su economía? Te aseguro que mucha. La sociedad moderna nos presiona de forma importante para pertenecer y sentirnos parte de algo, aun cuando ese algo no sea conveniente para nuestras finanzas. De hecho, existen dos debilidades humanas relacionadas con este tema y que complican nuestra vida en lo personal y en lo económico; y ambas son derivadas de lo que hacen los demás.


  1. La primera es la envidia. Dicen los filósofos que quien no entiende la envidia no entiende al ser humano. Esta es una aseveración muy fuerte pero desafortunadamente cierta, los seres humanos somos envidiosos y celosos para muchas áreas de nuestra vida. Dependiendo de nuestra circunstancia, la felicidad de los demás puede incluso generarnos descontento y amargura, algo terrible pero cierto para algunos seres humanos. Es común escuchar que es la avaricia lo que mueve a los grandes empresarios e industriales, y aunque esto es correcto en determinadas ocasiones, también es cierto que en muchos casos es la envidia -los celos de ver que los amigos y los conocidos logran más éxito- lo que mueve a estos grandes empresarios. Muchos actos, muchas críticas y muchas cosas son motivadas por celos y envidia, aun cuando quienes cometen estos actos son capaces de racionalizar el porqué de su actuar, en el fondo es esta debilidad del ser humano la que los mueve.

  2. La segunda es la tendencia a buscar la aprobación social, a pertenecer. Es típico que cuando no sabemos cómo comportarnos en determinada situación imitemos a los demás que parecen controlar la situación, lo que nos permite obtener aprobación social y evitar dar la nota, es decir, la incertidumbre en determinadas situaciones nos orilla a buscar la aprobación social. Así también nos dejamos llevar por amigos, familiares, socios y conocidos para actuar de determinada forma; la afinidad y similitud que en muchas ocasiones sentimos con estas personas nos lleva a copiar para sentirnos parte del grupo.


Si quieres ser inmune a estas debilidades humanas evita a la gente que se mueve por envidia, elimínala de tu círculo social y no la frecuentes. Si son parte de tu familia evítalos, frecuéntalos únicamente para los eventos a los que tienes que asistir pero no promuevas una relación más formal con ellos. También evita a quienes buscan imitar a los demás y están en constante búsqueda de aprobación social, ya sea comprando un mejor coche para verse igual que sus vecinos y amigos o haciendo viajes y llevando un estilo de vida que no pueden pagar. Toda esta gente es dañina para ti, es gente tóxica, aléjate de ellos.


En mi familia, por ejemplo, hay de todo. Por esta razón es que no mantengo relación con todos y soy muy cuidadoso para escoger con quienes me relaciono. Sé que parece una exageración y que habrá gente que te hace reír, con quien te lo pasas bien y que sin embargo parece tener estas características, gente que no quieres dejar de frecuentar y que te será difícil alejar de tu vida, pero si sigues mi consejo te garantizo que mejorarás de forma importante tus probabilidades de tener éxito en muchas áreas de tu vida, incluida obviamente la económica.


Cuando yo era pequeño mis padres tenían una posición económica menos privilegiada que la que con los años han conseguido, recuerda que mi padre era albañil y empezó de la nada, sin estudios y sin dinero. Durante mi infancia recuerdo muchos grupos de amigos de mis padres y a sus hijos, con quienes yo jugaba en aquella época. Algunos de ellos siguen siendo amigos de mis padres hoy, varias décadas después, otros ya no. Así también algunos de aquellos niños, hijos de esos amigos de mis padres, siguen siendo hoy mis amigos.


Puedo decirte que el éxito económico de ese grupo de amigos y conocidos que mis padres frecuentaban es muy variado, hay gente que logró un éxito extraordinario y puede ser considerada de la minoría de las minorías, pero también los hay que no tienen nada, así es, absolutamente nada, no tienen una casa propia o una empresa que produzca sin que ellos tengan necesidad de trabajar; gente que después de más de cuarenta años de trabajo no tiene absolutamente nada, no tiene ahorros en el banco, no es propietaria de la casa en la que vive y no tiene empresas o negocios que produzcan sin que ellos tengan que trabajar. Y en el medio está la mayoría, es decir, gente que ha logrado ahorrar algo, que se compró su casa, que tiene participación en alguna empresa o negocio o en su caso suficiente dinero ahorrado para estar tranquila unos meses o años en caso que por alguna razón tuvieran que dejar de trabajar por un tiempo.


Pero lo interesante de esta historia no es el resultado, la verdad es que esto era de esperarse ya que históricamente así ha sido el camino de las minorías que emigran a otros países. No, lo interesante es que durante esos cuarenta años y aun actualmente, aquellos que no tienen nada parecen llevar un estilo de vida idéntico al de la mayoría que logró un éxito moderado; y salvo determinadas excepciones muy destacadas, la mayoría también parece llevar un estilo de vida similar a los que tuvieron mucho éxito, es decir, no importando las grandes diferencias económicas que se formaron con los años entre unos y otros, la mayoría parece vivir una vida equivalente, algo que obviamente no debería ser posible.


Vivir de acuerdo a tus posiblidades es uno de los Principios de la riqueza que enseño en mi libro "¿Quieres ser Millonario? Yo te enseño". Si quieres saber más, cómpralo en esta web o en cualquiera de los canales de distribución autorizados.

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