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Una tormenta de nieve y un dolor sorpresivo.





Inicio este artículo parado en la cocina de una casita rentada en Austin, Texas en la que no hay luz desde hace 9 horas y por lo tanto no hay calefacción y la temperatura es de -2 grados, pero se siente más fría que la de ayer que fue de -11. Esto porque estar con calefacción hace toda la diferencia [no puedo imaginar lo que vivieron los "sin techo" de la ciudad, que por cierto están con tiendas de campaña instalados por todos los bajo-puentes].

Según los reportes de la Ciudad hasta el día en que inicié estas palabras, era posible que estuviéramos así un par de días y que los servicios de gas y agua fuesen fallando también. En la casita que renté, el agua caliente proviene de un calentador eléctrico, así que aunque en ningún momento faltó el agua, durante día y medio no tuvimos agua caliente y con esas temperaturas no hubo quien se pegará un baño con agua fría. Y la noche fue bastante incómoda porque dormir a -12 grados sin calefacción es frío bastante para quienes no estamos acostumbrados a esas temperaturas.

Los hoteles estaban a tope porque los propios residentes de la ciudad se instalaron en hoteles para tener luz, calefacción y agua caliente, pero muchos hoteles no tenían plantas de luz con capacidad suficiente para dar servicio al total de sus instalaciones y al final no resultó ser la mejor decisión. Unos amigos de mis papás instalados en un hotel en San Antonio [una ciudad a 1:30 hrs de Austin] no tuvieron agua caliente ni comida dentro del hotel durante un par de días.


Sigue conmigo que te cuento la odisea que viví durante la semana que pasó.


Hace un par de meses escribí sobre las islas de enfermedad de la vida [Léelo aquí]. Esas islas de problemas o faltas de salud que van apareciendo en nuestra vida según vamos haciéndonos viejos. Yo aún tengo pocas islas en mi mar pero de repente ya me encuentro con alguna que es mas grande y difícil de atravesar de lo que solía ser antes.


Mi primer episodio complicado empezó hace un par de meses con un dolor al volante, el cual me inhabilitó por completo, pero hace sólo unos días vino el segundo. Esta vez sentado al sofá, aunque igualmente sorpresivo y doloroso.

Durante toda la semana que pasó y aún hoy mientras lees estas palabras, he estado en Austin, Texas en USA. Renté una pequeña casita al sur de la ciudad y aquí hemos estado mis papás, una tía y un primo. Íbamos sólo por 3 noches pero una tormenta invernal, de esas que sólo le pasan a los personajes principales en las películas, complicó todo y terminamos por quedarnos más de 1 semana.

Austin es una ciudad con algo mas de 2 millones de habitantes [incluyendo toda la zona metropolitana], así que ya no es una ciudad pequeña. Tiene un río muy bonito que divide la parte norte de la parte sur y en general la infraestructura típica americana, freeways de múltiples carriles, puentes, bajo-puentes y túneles con cruces impresionantes y avenidas enormes.


Ahí se fundó Dell Computers y también Whole Foods, la famosa cadena de supermercados orgánicos que terminó por comprar Amazon.

Aunque el invierno de Austin es frío, la temperatura promedio por la noche en el mes de Enero es 4 grados centígrados y rara vez nieva. Pero como en todo en la vida el promedio no considera las colas de las gráficas y en ocasiones hace mucho mas frío. Durante mi viaje, en la segunda semana de Febrero, cayó la nevada mas impresionante que ha visto Austin en una generación y para una ciudad donde rara vez nieva, fue todo un evento y todo un contratiempo.



Las calles estuvieron repletas de nieve por días y aunque eso es divertido para los niños que quieren salir a jugar un poquito, para todo lo demás es un verdadero problema si no estás preparado - y en esta ciudad prácticamente nadie estaba preparado para este tipo de clima.

Los comercios cerraron por 5 días consecutivos, algunos por recomendación del gobierno de la ciudad y otros porque los empleados que suelen atender esos negocios no tenían forma de llegar de manera segura hasta sus centros de trabajo.


¿Has intentado manejar un coche normal en la nieve?

Es todo un reto y una labor prácticamente imposible porque se patina de un lado a otro y eso cuando no se queda atascado o sin tracción cuando las ruedas están sobre una capa de hielo.

Durante la tarde del viernes 12 el departamento de salud anunció que se suspenderían todos los servicios no esenciales desde el sábado 13 y hasta nuevo aviso. Esto para evitar mas accidentes y prevenir a la población de lo que venía. Las fuertes heladas que ya había para ese día habían provocado un accidente de más de 100 autos en uno de los freeways de la ciudad.


¡Cuidado, las imágenes del vídeo que verás a continuación son fuertes!



El sábado fue un día frío, pero la verdad nada fuera del otro mundo, yo corrí un poquito en la calle [bien abrigado desde luego] a -2 grados y se toleraba perfectamente. El domingo fue algo más frío durante el día y ya no salí a correr, pero para la tarde comenzó a nevar y no paró hasta entrada la madrugada, así que en la mañana del lunes despertamos con algo más de 30 centímetros de nieve en las calles y una temperatura de -12 [sensación térmica -21].

Hacia el medio día que ya había algo de sol y se podía tolerar algo mejor el frío, mi primo y yo salimos a caminar un poco para valorar si podríamos sacar el coche que habíamos rentado para buscar algo de comida y mas agua. Eso gracias a que en la casita que rentamos había un par de botas para nieve [de los dueños que nos la alquilaron] que aunque algo justitas, hicieron el trabajo.

En la calle había pocos coches pero sí que había, muchos en camionetas con tracción en las 4 ruedas aunque algunos en coches normales. Nos tocó ayudar a empujar a uno que iba en un coche normal y que no conseguía que sus ruedas generaran tracción sobre el hielo. Y así vimos varios.

Al final volvimos y decidimos sacar la camioneta que rentamos, la cual era un 4x4. Manejamos con cuidado y no tuvimos ningún problema al volante, pero el problema es que todos los comercios estaban cerrados y cuando digo todos me refiero a todos sin excepción.

McDonald’s, Chick-fil-A, Jersey Mike’s, Wal-mart, Target, CVS, Walgreens, absolutamente todo estaba cerrado y no había dónde comprar nada para comer. Cuando esto pasa en el lugar donde vives es posible que sea un contratiempo menor porque tendrás en tu despensa suficiente para unos días, pero cuando te pasa en un viaje en el que pensabas estar sólo 3 noches y de repente tienes que alargar porque lo que ibas a hacer no quedó resuelto en el tiempo planeado debido a los cierres de oficinas de gobierno, entonces te encontrarás con una despensa sin víveres y sin ningún sitio donde comprar.

El domingo compramos un poco de último minuto en un supermercado, pero no suficiente para lo que venía y el lunes ya solo encontramos abierta una tienda de conveniencia en la que repusimos agua y compramos papas y chocolates. Esperábamos comprar algo el martes pero nuevamente todo cerrado y las pocas tiendas de conveniencia que aún abrían [la mayoría dentro de gasolineras] parecían saqueadas.

Wal-mart abrió el martes en horario reducido [algo que desconocíamos hasta que buscando en la web encontramos la información] así que fuimos hasta allí, pero la fila para entrar parecía la fila de vacunación para adultos mayores en la Ciudad de México en tiempos de Covid-19. Aún así decidimos formarnos - Unos minutos después se acercó a la fila un empleado de la tienda para decirnos que la tienda cerraría en poco más de 1 hora y que los que estábamos después de cierto punto no alcanzaríamos a entrar para entonces, así que nos fuimos.

En una gasolinera más adelante encontramos un McDonald’s abierto solo para servicio para llevar desde el auto y decidimos hacer la fila. Cerca de 45 minutos después salimos de allí con 6 BigMacs, 3 hamburguesas de pollo, 3 órdenes de Nuggets y varias órdenes de papas. Suficiente para comer y cenar ese día. McDonald’s es un producto cero sano y de hecho inferior a otras marcas de hamburguesas que disfruto más, pero la promesa de algo que no fuesen papas o chocolates era atractiva.


Ya de vuelta en la casita yo me cepillé una BigMac, varios Nuggets y media ración de papas, todo con un par de copitas de vino tinto [que con mi padre es básico para toda comida] y un poco de helado al final. Unos minutos después de terminar empezó una de esas islas de enfermedad que todos desearíamos nunca tener.

El dolor fue similar al que te describí en aquel artículo hace un par de meses. Empezó como una indigestión, como si algo me hubiese caído pesado o hubiese comido demasiado, así que caminé un poco dentro de la casa [finalmente ahí fuera había nieve por todos lados y -5 grados], pero el malestar no solo no bajaba, sino que comenzó a tornarse en dolor. Y habiendo vivido lo que ya había vivido ya sabía lo que venía, así que subí por las pastillas de emergencia que desde aquel episodio cargo conmigo y me cepillé ambas con toda velocidad, pero el dolor no bajaba.

Nuevamente la sensación de presión en el pecho y falta de aire, nuevamente el dolor insoportable en el estómago medio y nuevamente estar sin consuelo en ninguna postura. No había una sola posición en la que consiguiera que el dolor parara, los espasmos eran largos y muy frecuentes. Mi primo traía Dolac sublingual y me dió uno, que creo que es lo que mas me ayudó, con todo y que se supone que lo que traía era indicado para este tipo de dolores.

Las pastillas tardaron en hacer efecto más o menos 1 hora, pero 60 minutos con un dolor agudo son toda una eternidad, así que llamamos al 911 y unos minutos después ya estaba yo arriba de la ambulancia. Obvio todo el mundo nervioso y el ambiente más sombrío de lo que el clima y la situación de cierres masivos y falta de víveres merecían.

En la ambulancia las preguntas de rigor y medición de niveles, todo con las complicaciones propias del tema Covid-19, que hace que muchas de las preguntas sean lógicamente enfocadas hacia esa área. Una vez que los paramédicos se convencieron de que no era Covid entonces les hablé de mi episodio anterior y de como había evolucionado desde entonces, así que sugirieron ir a urgencias, pero para entonces el dolor ya era tolerable y no me apetecía ni siquiera un poco terminar en una sala de urgencias en un hospital en Austin en tiempos de Covid, durante la nevada mas grande de los últimos tiempos y con mis papás bajo mi responsabilidad en una casita rentada, así que dije que no gracias y de vuelta a la casita.

El resto de la tarde incómodo, con dolor tolerable pero no bien. La noche mala, no muy mala pero mala - y eso gracias a esos Dolac sublinguales que traía mi primo, sino con todo cerrado [incluidas farmacias] seguro no habría tenido de otra mas que terminar en urgencias.

El día siguiente parecía mejor porque el dolor había bajado -aunque no desaparecido- y por lo menos ya podía estar sentado sin sentir dolor, pero las complicaciones del viaje parecían no querer terminar.


¿Has estado alguna vez a -12 grados sin calefacción?

Yo acabo de estarlo durante algunos días y puedo decirte que cada hora que pasa se siente más y más frío. La luz se fue a las 11:30 de la mañana y con la luz la calefacción. Para las 8 de la noche la casa ya estaba fría, aun no a niveles de película de terror pero mucho mas fría de lo que cualquiera disfruta. Pero 24 horas después era un congelador.

Y los contratiempos no terminan ahí. Resulta que para el miércoles (el 4to día desde que iniciaron los cierres de comercios y servicios) ya abrieron varios supermercados, la mayoría al medio día y por sólo dos horas, así que por la mañana quisimos ser previsores y salir temprano por si había filas o si se acababa la comida, pero oh sorpresa, la nieve tiró un árbol que bloqueó la salida del garage de la casita y no tuvimos forma de sacar el auto. Llamé a los bomberos, al 911 y a servicios de la ciudad, pero todos estaban desbordados con llamadas de emergencia y priorizando qué servicios atender, así que estuvimos inmovilizados todo el miércoles porque ahí no fue nadie a mover el árbol.

Instacart, Uber, Doordash, Amazon Fresh y todos los servicios similares llevaban días fuera y así siguieron hasta el sábado 20 [1 semana completa sin servicio], primero porque los supermercados y farmacias estuvieron cerrados prácticamente toda la semana y segundo porque aún cuando algunos abrieron por unas horas, no había condiciones para que los repartidores entregasen ni mercancía suficiente para comprometer entregas.


El miércoles no fue la excepción y ninguno de los servicios tenía disponible entregas. Peor aún, ni siquiera la opción de pick-up. Las tiendas estaban tan saturadas que la opción de que ellos te pusieran tu lista para recoger lo que habías seleccionado tampoco era una opción, así que había que ir hasta el super, formarse junto con los cientos de personas deseosas de entrar y comprar lo que aun quedaba en las estanterías.

Con un árbol bloqueando la salida del garage y yo con mi dolor, no quise salir a pie hasta el supermercado mas cercano [700 mts] porque si bien esa distancia la recorro en 3 ó 4 minutos cuando hago mis rutinas de ejercicio por la mañana, con dolor abdominal y con nieve por todos lados, esa distancia era todo un reto, así que fue mi primo quien se aventuró al supermercado, con las limitantes obvias que conlleva cargar bolsas de comida en una superficie resbalosa y llena de nieve a -5 grados.

Entrar le tomó casi un par de horas, por supuesto parado al frío junto con cientos de personas que estaban formadas para lo mismo. Ya dentro los anaqueles saqueados y todo a oscuras, porque resulta que en USA no todos los comercios grandes se previenen con generadores de energía con capacidad suficiente para toda la tienda. Y todo esto después de una discusión en la que los empleados de la tienda pretendían ya no dejar entrar a cientos de personas formadas [mi primo incluido], por lo que varios de los que estaban formados llamaron a la policía y consiguieron que todos los que estaban formados hasta ese momento pudieran entrar.

Finalmente para el jueves a medio día llegó la luz, pero junto con la luz mas malas noticias. La compañía de agua nos notificó que la principal planta tratadora de agua de la Ciudad estaba fuera de línea y era necesario hervir el agua para contacto humano [lavarse la cara o los dientes] - por lo menos aún teníamos agua y gas. Pero a las 10 de la mañana, justo mientras terminábamos de comer algo, empezó a nevar nuevamente. Otra vez una nevada copiosa y las calles volvieron a cubrirse de blanco, así que lo que parecía estaba por terminar, resulta que aún estaba en su apogeo.


Para el viernes el clima finalmente comenzó a mejorar y salió el sol, lo que poco a poco fue contrarrestando la nieve. Eso sí, los supermercados aun saqueados y conseguir agua y comida fue todo un reto. Aquí te dejo un video de las estanterías de Target el viernes 19 [5 días después desde que inició el problema].




Pero con un mejor clima me animé a salir a correr nuevamente y aun cuando utilicé las botas para nieve que había en la casita, resbalé y caí. Obvio me levanté rápidamente y seguí corriendo, algo adolorido tanto en el orgullo como en el cuerpo pero con ganas de seguir adelante. Hoy domingo que afino estas palabras tengo bastante dolor en la espalda alta y el brazo; el golpe resultó ser bastante fuerte y no solo un rasguño, ni hablar!

Las islas de enfermedad que te presenta la vida son mas y mas grandes según vas envejeciendo, al igual que las islas de problemas y contratiempos que tienes según haces cosas que la mayoría no hace. Así es la vida, llena de complicaciones, algunas simples y otras no tanto.


Y es precisamente cómo respondes a estas complicaciones y cómo le plantas cara a los problemas lo que marca tu destino de acuerdo a lo que eres capaz de conseguir.

Por leerme gracias, hasta la próxima.

2 comentarios

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2 Comments


Lamento que hayas vivido esa experiencia, pero cuentas con la fortaleza física, mental y espiritual para salir avante. Un gran abrazo.

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Man Salceda
Man Salceda
Feb 23, 2021
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Así es mi querido amigo, todo bien!

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