Las Elecciones en USA





En 4 semanas serán las elecciones para presidente en nuestro país vecino y el candidato demócrata Joe Biden, quien fungió como vicepresidente durante la gestión de Obama, es quien lidera en con amplia ventaja en absolutamente todas las encuestas. La intención de voto de la mayoría de los sondeos pone a Biden con 51% y al candidato republicano, el actual presidente Donald Trump con 43%.




De hecho, según el Wall Street Journal, la ventaja de Biden aumentó aun mas después del debate, en el que prácticamente todas las televisoras dieron a Biden como ganador.


Pero ya vivimos algo similar en la elección pasada y al final fue Trump quien se quedó con la presidencia aun cuando la mayoría de las encuestas daban a Hillary Clinton como ganadora. Esta vez quizá sea diferente, quizá no, pero Trump es un hombre muy persuasivo y capaz de salirse con la suya. Biden es a mi juicio un mal candidato y sólo está en una buena posición gracias a que Trump ha sido muy inflexible con los migrantes y ha mantenido un discurso divisorio que está alienando a una parte de la población norteamericana. Y si a esto sumamos que la pandemia del Covid-19 dejó sin empleo a muchas personas y que ya hay mas de 200 mil muertos en USA, la tormenta que le ha tocado sortear ha perjudicado aún mas su popularidad.

Ahora además su mujer y él se han contagiado de Covid-19 y el hecho de que Trump ha sido muy necio con el tema de los tapabocas, negándose a utilizarlo en muchas ocasiones e incluso diciendo públicamente que no hace ninguna diferencia, lo hacen ver como un hombre necio que ha recibido una cucharada de su propia medicina.


Hasta ahora parece que está evolucionando bien y que se recupera rápidamente. Y esperando que así sea y asumiendo que pueda participar en los dos debates presidenciales que aún faltan, es que a continuación analizo lo que cada candidato aporta o puede aportar a esa nación y lo que puede pasar en la urnas. Si la salud de Trump se complica durante los próximos días y si por lo mismo no le es posible participar en alguno de los debates que aún están pendientes o en los múltiples rallies que seguramente tenía planeados, todo puede cambiar y el presente análisis podría perder valor.

En la campaña presidencial anterior Trump fue muy hábil en poner calificativos a sus rivales, primero dentro de su propio partido republicano, calificando a Ted Cruz como “Lyin Ted”, dando a entender que era mentiroso y a Michael Bloomberg como “Mini Mike”, haciéndolo ver insignificante. A Hillary Clinton la llamó de varias formas pero el calificativo que mas efecto tuvo fue “Crooked Hillary”, con lo que la pintó como corrupta, algo que cayó como anillo al dedo cuando se revelaron varios de los emails que Hillary envió desde su cuenta personal de correo electrónico.

A su rival actual lo ha llamado de muchas formas y el calificativo que más efectivo me ha parecido es el de “Slow Joe”, con el que ha pintado al candidato demócrata como alguien lento e incapaz de pensar rápidamente, pero a diferencia de la campaña anterior, Trump no ha sido insistente con este calificativo y lo ha alternado con otros varios como “Beijing Biden” y “Sleepy Joe”, por lo que no ha logrado impregnar en la mente del americano promedio una imagen de Biden como alguien lento e incapaz de pensar.

El primer debate no lo ayudó mucho tampoco, ya que si bien Trump fue Trump, es decir, un bully que disfruta monopolizando la conversación y descalificando todo argumento rival con su estilo de no dejar hablar e interrumpir a cada rato, el moderador estaba algo cargado hacia el lado demócrata y sus comentarios sarcásticos y preguntas tendenciosas rescataron a Biden de varios de los ataques de Trump. De hecho, Biden salió mucho mejor librado de lo que la mayoría de analistas estimaban y según todas las encuestas post-debate Biden fue el ganador del primer debate.


A mí no me gusta Trump, pero tampoco me gusta Biden y si tengo que escoger me quedo con Trump. Mi razonamiento es simple, Trump ha hecho mas bien a USA que muchos de los presidentes anteriores.

Hasta antes de Obama, USA se había vuelto el papá de todo el mundo y gustaba de jugar un papel de supervisor de otros países, manipulando incluso la política de otras naciones e iniciando guerras para demostrar que perseguiría a cualquier gobierno que no respetara los derechos humanos, bueno, salvo Corea del Norte que además de estar geográficamente lejos, es un interlocutor con el que USA no tiene prácticamente ningún intercambio comercial y por lo tanto no le resulta interesante. Claro, porque USA ha sido siempre un papá del mundo convenenciero, un supervisor que persigue sólo a los malos que de alguna forma le afectan, los demás pareciera que simplemente no los ve.

Obama llegó para cambiar eso y poco a poco fue haciendo de USA un país menos intrusivo en la política de otras naciones, pero en un nivel que rayó en lo absurdo porque permitió que naciones como Irán y Corea del Norte avanzaran en sus proyectos de tener armamento nuclear y misiles de largo alcance, además que alienó un poco a Israel, su principal aliado en Medio Oriente. El mundo es un coctel de muchos sabores y cada cultura tiene una forma de pensar diferente, así que es importante que exista una voz cantante responsable y sensata que pare a los locos y a los tontos (de esto último hay mucho en América Latina), algo que Obama dejó de lado casi por completo.

Trump no es tampoco del estilo de los predecesores de Obama y hasta ahora no se ha inventado enemigos para iniciar guerras como en anteriores administraciones, sin embargo es un presidente inflexible y muy bully. Su política “primero América” se ve reflejada en muchas de sus decisiones y lo ha llevado a renegociar muchos acuerdos comerciales con los que USA estaba dejando dinero en la mesa. Esto ha hecho de Trump una figura poco popular en el mundo y también entre los de izquierda dentro de USA, demócratas en su mayoría, con lo que una gran parte del electorado norteamericano no votará por Trump aun cuando el candidato demócrata sea un mal candidato.


Según las etiquetas mundiales para categorizar a las corrientes políticas, Trump es de derecha y Biden es de izquierda, aunque hay muchos matices en esta sobre simplificación. Y por favor que quede claro, yo no soy ni de izquierda ni de derecha, mi forma de pensar está en el centro porque concuerdo en parte con la izquierda y en parte con la derecha, pero en ambos casos siento una profunda aberración por las tendencias mas radicales de estas dos corrientes.

La gente de izquierda es toda muy parecida, es gente que en su mayoría:


  1. Está resentida porque no han logrado el éxito económico que según ellos les corresponde pero el mercado no ha querido reconocerles, o...

  2. Está resentida porque a su juicio nadie debería ser más que nadie y el mercado debería ser un sistema donde todos chupen de la misma mamila que debe ser administrada por unos cuantos, de los que ellos deben formar parte por supuesto.

En cualquier caso, muchos de los militantes de la izquierda son gente resentida y como todos los resentidos actúan con revancha y siempre tienen recelo hacia los ricos y poderosos, aún cuando muchos de los abanderados de izquierda que navegan con sombrero de justicieros son también ricos y poderosos, con la gran diferencia de que estos todos se hicieron ricos a cuenta del estado y no por mérito propio. Biden es un poquito de este tipo y aunque es más mesurado, mas estudiado y mas capaz que muchos de sus homólogos latinoamericanos, no deja de ser un hombre que ve al capitalismo como un sistema que debe manipularse para que sea como él lo imagina.

Trump es mucho más capitalista que Biden, y a lo largo de la historia reciente (más de 200 años de historia), el capitalismo es el sistema que más progreso ha dado al mundo y a las personas que han participado de este sistema. Pero no sólo eso, sino que además es el sistema que menos pobres genera. Sí, en USA hay pobres y hay indigentes también, pero hay menos pobres que en prácticamente ningún otro país del mundo y desde luego muchos menos que en los países que tanto adoran y presumen los locos de izquierda, como Cuba y Venezuela, donde la pobreza es generalizada. Ahí no es que haya pocos ricos, sino que todos son pobres, bueno, todos menos los que gobiernan!

Yo no soy americano y por lo tanto no me toca votar, pero si lo fuera no tengo ninguna duda de que entre estos dos candidatos votaría por Trump. Sí, es un hombre altanero, necio, déspota e incluso racista, pero es un hombre que respeta el libre mercado, que respeta la propiedad privada y las leyes de su país y que con independencia de su forma de pensar ha sabido potenciar a su país para que se mantenga como una gran potencia económica capaz de sortear como ningún otro país la crisis económica causada por la pandemia del Covid-19. Y aunque se ve difícil que gane, no me sorprendería que nuevamente dé al mundo otra sorpresa y se acabe quedando por un segundo período. Esta vez se ve poco probable, pero en unas cuantas semanas sabremos qué pasó.


Annie Duke, la autora del libro "Thinking in Bets" tiene una forma que me parece muy buena para analizar problemas y que en este caso aplica perfecto. Annie sugiere que siempre que tomes una decisión te preguntes ¿Quieres apostar?


Yo no apostaría porque Trump ganará la elección, pero tampoco lo haría por Biden con todo y que todas las encuestas dicen que así será. Me parece que a USA le conviene más Trump que Biden porque todo lo malo que Trump tiene y representa es menos que todo lo bueno que puede aportar a ese país y su gente en materia económica. Biden tiene una personalidad menos repugnante pero es un tipo gris con ideas poco capitalistas. Hoy escuché una buena frase que define a Biden perfecto: "Es como pan sin sal."


En cualquier caso USA es un país desarrollado con un sistema que puede progresar aun cuando el capitán del barco no sea el mas capaz. Como dijo Peter Lynch "Escoge un negocio que cualquier idiota pueda manejar, porque tarde o temprano un idiota probablemente lo manejará."

Por leerme gracias, hasta la próxima.

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