El camino hacia la Felicidad





“Enfócate en el viaje, no en el destino. No encontrarás la felicidad al llegar, la encontrarás en el viaje.” Greg Anderson.

A través de varios artículos que he publicado en este Blog te he contado una serie de historias y experiencias que te ayudarán a ser rico. De hecho he llamado a esa serie de artículos Cómo ser millonario precisamente porque son principios y hábitos que te encaminarán hacia la riqueza.


Pero apegarse a estos hábitos y principios no es cosa de unos meses o unos cuantos años, es algo para toda la vida, así que si no disfrutas el viaje, si sufres durante el camino, serás infeliz y nada habrá valido la pena. En varias ocasiones he dicho que son 3 las principales razones por las que la gente no encuentra el camino de la riqueza:

1. Porque nunca se plantean hacerlo, sea por la razón que sea.

2. Porque tienen otras metas hacia las que dirigen su atención.

3. Porque no conocen el camino, para ellos no existe un mapa y no saben cómo llegar, vamos, no saben ni hacia dónde ir.

Pero en realidad son 4 y este es el momento indicado para decirte cuál es esa cuarta razón:

4. Porque no tienen disposición para replantearse a lo que dan importancia o porque el camino les parece difícil de seguir y no quieren hacer el esfuerzo.

Hay un sinfín de personas que dicen que la felicidad no se encuentra en lo material y que sin embargo compran ropa y accesorios de marca con grandes logotipos y diseños reconocidos a simple vista solo para que los demás vean que marcas compran, que prefieren comprar un café para llevar en la cafetería de moda en la que el vaso desechable tiene un diseño reconocido por todo el mundo y que en general se preocupan por dar una imagen a los demás y no a sí mismos. Es increíble, pero esta misma gente a su vez opina que lo material no da la felicidad, sin embargo se basan en el dinero para hacerse de cosas que los hacen felices porque así proyectan una imagen con la que se sienten seguros.

Si eres de esta gente debo decirte que te costará mucho trabajo hacer tuyos los principios de la serie de artículos Como ser Millonario y seguir los hábitos que ahí comparto.


El dinero y lo material no son la forma para alcanzar la felicidad, el dinero es tan sólo un medio de tranquilidad para que entonces puedas encontrar la felicidad.

Si no cuentas con suficiente dinero para tener un techo donde dormir, ropa para vestirte, comida para alimentarte, educación y servicios médicos, entonces es un hecho que serás infeliz sin importar que tan buen ánimo pongas a tu vida. Pero si ya cuentas con estas necesidades básicas cubiertas, entonces debes utilizar el dinero como un medio con el que generar más dinero y tener así la tranquilidad necesaria para tener una vida plena.

Si en tu escala de valores lo más importante es tener un mejor reloj que alguna de tus amigas, o vestir igual que ellas, o viajar a lugares costosos, o tener un coche llamativo y caro o cualquier otro deseo material para ojos de los demás y no para satisfacción tuya, entonces te será muy difícil seguir estos hábitos y te será muy difícil encontrar la felicidad. Si eres así te sugiero replantearte tu escala de valores, piensa por qué te es tan importante proyectar esa imagen y por qué te sientes insegura si no lo haces. Si lo que piensan los demás te hace infeliz, entonces te garantizo que tendrás una vida poco plena y no encontrarás nunca la felicidad.

“Más podemos conocer de una persona por lo que ella dice de los demás que por lo que los demás dicen de ella.” Ralph Waldo Emerson.

La felicidad la encontrarás dentro de ti y no en lo material. Prácticamente todos los principios y hábitos de la serie de artículos Como ser Millonario han sido desarrollados para alcanzar la riqueza económica, salvo este que hoy estás leyendo, pero es tan valioso y quizá aún más necesario que los demás.

“El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar de lo que se obtiene.” Ralph Waldo Emerson.

Cuando algunas personas me escuchan hablar sobre la riqueza lo primero que me preguntan es ¿Cómo puedes ser feliz siendo tan disciplinado? Mi respuesta es siempre la misma: No soy disciplinado, de hecho conozco mucha gente mucho más disciplinada que yo para una infinidad de cosas en las que yo soy poco disciplinado o incluso desordenado, lo que si soy es muy cuidadoso con las áreas de mi vida en las que me parece importante guardar cierta disciplina. Además del ahorro y la inversión, en el peso y la salud por ejemplo; es mi intención vivir el mayor tiempo que me sea posible, ¿por qué?, porque vivir en increíble y quiero disfrutarlo el mayor tiempo que pueda.

Y bien, ¿cuáles son las cosas a mi alcance en las que yo puedo invertir un poco de disciplina para aumentar mis probabilidades de vivir más años? Cuidar lo que como, el ejercicio que hago y en general mi peso y medidas generales, vigilar cuánto duermo y que tan estresado me encuentro, no fumar y no tomar alcohol en exceso, tomar vitaminas y monitorear mi salud de forma periódica a través de análisis médicos. La genética por ejemplo está fuera de mi alcance y debo jugar con las cartas que me tocaron, pero sin duda puedo hacerlas rendir más si lo hago con inteligencia.


Ahora bien, si mi objetivo fuese solo vivir más años por el simple hecho de vivir más años entonces quizá no debería subirme a un avión, manejar diariamente y hacer tantas cosas que pueden poner en peligro mi vida.

No, mi objetivo es vivir más años porque me encanta vivir, porque estoy disfrutando mucho este viaje de vivir y no quiero llegar aun a la meta, es más, quiero llegar lo más tarde posible. Así que yo mismo me lo hago más divertido y cada vez lo disfruto más. ¿Cómo? Con el ejercicio por ejemplo, podría buscar la forma de maximizar de la mejor manera mi rutina y hacer el menor tiempo posible con el mayor beneficio posible, pero eso no me haría feliz, de hecho seguramente me haría infeliz. No, lo que hago es una rutina mixta de correr, nadar y rutina de piso, que alterno semanalmente con inteligencia y que me ha permitido competir en triatlones y carreras de media y larga distancia.

Lo mismo con el ahorro, uno de los pilares fundamentales en el camino hacia la riqueza y precisamente uno de los hábitos de mi método. Ahorrar puede ser algo sencillo o algo tortuoso, todo dependerá de que te organices con inteligencia para hacerlo, pero eso ya te lo cuento más adelante. Para mi ahorrar es algo muy simple, de lo que gano cada mes separo la cantidad que he definido como ahorro y luego vivo con lo que queda, de esa forma no tengo que luchar contra mí mismo o hacer grandes esfuerzos de voluntad para no gastar el dinero; si ya no lo tengo entonces no puedo gastarlo! Y ya no lo tengo porque antes de gastar un centavo primero ahorro, luego entonces gasto.

La mayoría de las personas primero gastan y luego y solo si les sobra algo ahorran, pero esa fórmula está condenada a fracasar porque depende de que te sacrifiques constantemente, de que ejerzas una gran fuerza de voluntad sobre ti mismo y te prives de las cosas materiales que deseas y que a tu juicio puedes comprar con ese dinero que tienes. Pero si primero ahorras y entiendes que eso que ahorras es dinero que ya no tienes para gastar sino únicamente para invertir (para que produzca más dinero), entonces no tendrás que ejercer ningún esfuerzo de voluntad sobre ti mismo porque simplemente no tendrás el dinero, ya no será necesario que decidas entre gastarlo o ahorrarlo, es dinero que ya no existirá para ser gastado.

En la vida muchas cosas son así de simples y lo único que necesitas es replantearte que cosas privilegias y cuales dejas en segundo plano, es decir, replantearte tu escala de valores. Si quieres ser feliz debes por ejemplo privilegiar tu salud y tranquilidad financiera sobre muchas otras cosas, pero yo conozco gente que incluso deja de lado la salud para privilegiar gastos materiales. ¡Esto es completamente irracional!


El tabaco por ejemplo, ¿cómo es posible que haya gente que gaste dinero todos los días en cajetillas de cigarrillos y que al mismo tiempo diga que le es imposible ahorrar? Esto es algo totalmente ilógico, está gente está poniendo su salud y tranquilidad financiera en segundo plano; la salud porque hoy sabemos que el tabaco mata y porque si primero ahorrara y luego con lo que le queda después de ahorrar gastara, seguramente no le alcanzaría para tabaco y le sería más fácil dejar ese vicio.

Esta gente se escuda en que el tabaco es una de las pocas cosas que les hacen felices y que por eso lo consumen. Hay quienes dicen que cuando se decidan lo dejarán con facilidad, pero que por ahora no quieren hacerlo. Yo me parto de risa con estas personas – y disculpa si hiero tus sentimientos si eres de este tipo de gente – pero ¿cómo es posible que tu felicidad depende de algo que te restará años de vida? Eso es un sin sentido.

“La felicidad no es algo que esté confeccionado. Proviene de tus propios actos.” Dalai Lama.

La felicidad depende de que seas alegre y de que tengas ganas de vivir. Para eso lo único que necesitas es algo por lo que vivir, es decir, metas claras por las que vivir. Si tienes hijos como yo, seguramente su desarrollo, educación y éxito personal ya son parte de tus metas de vida. Yo tengo muchas metas en mi vida, de hecho cada año elijo 10 metas en las que me enfocaré durante ese año; esto no quiere decir que no haré otras cosas o que será lo único que haga en el año, lo que quiere decir es que cada año elijo las 10 metas que me parece más importante conseguir y no dejar de lado en ese año. De hecho hay algunas que se repiten año con año, pero otras son completamente distintas.

La declaración de independencia de Estados Unidos establece como derechos inalienables de todo ciudadano americano el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a perseguir la felicidad.

“Life, Liberty and the pursuit of Happinness.” United States Declaration of Independence.

Esta frase es magnífica y debería formar parte de todas las constituciones del mundo, debería ser una de las metas principales de todo gobierno. “El derecho a vivir, a ser libre y a perseguir la felicidad”, ¡Wow! Efectivamente todo el mundo debe tener estos derechos, porque si todos tenemos derecho a perseguir la felicidad y a la vez a vivir y ser libres, entonces quiere decir que nuestro derecho a perseguir la felicidad no puede afectar la vida ni la libertad de otros.

Ser feliz es necesario para tener una vida plena, sino prácticamente nada tiene sentido. Los hábitos y principios de mi método han sido desarrollados para que logres el éxito económico, para que logres alcanzar la riqueza que tanto anhelamos la mayoría de los seres humanos, pero si llevarlo al límite te hace infeliz, si apegarte a mis consejos hace que no disfrutes el viaje, entonces relaja un poco tus expectativas, aligera tus metas o alarga los plazos para alcanzarlas, de forma que puedas disfrutar el viaje y no sufras durante el camino, porque la satisfacción de alcanzar lo que te planteas dura tan sólo un momento, lo que realmente dura mucho tiempo es el proceso, el camino para llegar a tu objetivo, así que enfócate en disfrutarlo, diviértete y pásalo bien durante el viaje.

“El hombre que muere rico, muere en desgracia.” Andrew Carnegie.

De nada te servirá tener muchos millones si no disfrutas tu vida, si no haces el bien con ese dinero. La tranquilidad financiera es una meta que todo ser humano debe fijarse y alcanzar lo más rápido que le sea posible, pero una vez alcanzada esta etapa, entonces debe haber metas para hacer el bien con la riqueza lograda, para ayudar a otras personas a alcanzar la riqueza y brindarles oportunidades, metas para que tus seres queridos puedan disfrutar de lo que ese dinero puede ofrecer. Ser miserable es algo malo y ciertamente no deseable, y no me refiero a miserable porque se viva en un estado de extrema pobreza, no, me refiero a aquellas personas que son desgraciadas e infelices aun cuando tienen dinero, aquellas personas que son avaras y mezquinas.

Las personas miserables son infelices, no son capaces de disfrutar lo que tienen, su único objetivo es lograr más y más por el simple hecho de tenerlo, pero no porque tengan un objetivo específico o porque quieran alcanzar la tranquilidad financiera. De hecho, la mayoría de las personas que son avaras y mezquinas tienen mas que suficiente para toda la vida, su actuar no está relacionado con la cantidad de dinero que tienen o quisieran tener, sino con su falta de capacidad para disfrutar el viaje.

En mi familia y círculo cercano hay empresarios que viven en España pero que pasan gran parte del año lejos de su familia, haciendo negocios en México mientras su familia se queda en España, que es donde viven. La mayoría de estos empresarios no tienen una necesidad real de venir a hacer negocios a México, de hecho podrían hacer tanto como hacen aquí si buscaran oportunidades allá, donde hoy hay muchas precisamente debido a que la economía española lleva algunos años en un mal momento y hay diversas oportunidades para quienes tienen habilidad, coraje y dinero para aprovecharlas.


¿Por qué se alejan entonces estos empresarios de la familia para hacer negocios en México? Es una buena pregunta, de hecho una pregunta que nunca les he hecho y nunca les haré ya que creo que sé la respuesta. Porque para la mayoría de ellos el éxito depende de sufrir un poco, su mentalidad no les permite aceptar que es posible alcanzar el éxito económico y además disfrutar el camino, la mayoría fueron educados en un momento en el que la gente que sufría era la que terminaba siendo exitosa y su mente está impregnada con ese paradigma.

Y justo del otro lado de la moneda están las personas para quienes la felicidad depende únicamente de poder comprar lo que se les antoja, de poder darse un estilo de vida de lujo, sin limitaciones y por todo lo alto, no importando que para lograrlo pueda incluso ser necesario endeudarse. Son las típicas personas que están con las tarjetas de crédito a tope y que frecuentemente están conociendo otro lugar del mundo o cenando en el lugar de moda, aún cuando para hacerlo deben endeudarse o pagar a 200 meses sin intereses.

Es difícil, prácticamente imposible medir el nivel de felicidad de la gente, pero es posible que el nivel de felicidad de estos dos lados de la moneda sea similar, me parece que ambos son felices por momentos pero son mayormente infelices, precisamente porque no saben disfrutar el camino, porque están enfocados única y exclusivamente en satisfacer lo que a su juicio son sus necesidades y no son capaces de vivir, de disfrutar el camino. No caigas en estos errores tú también, para ser millonario debes lograr la independencia financiera y alcanzar la riqueza, pero ten cuidado en no convertirte en el otro lado de la moneda y perder de vista la razón por la que lo estás haciendo y seguir y seguir simplemente por el hecho de tener más, porque eventualmente te darás cuenta que no fuiste ni eres feliz, te darás cuenta que habrás perdido una gran parte de tu vida en la que no disfrutaste como debiste las etapas que pasaste.

Debo decirte que yo ya pasé por esto, ya me perdí en algún momento y dejé de disfrutar el viaje, empecé a enfocarme en la meta y dejé de vivir el momento, el futuro era lo único que me importaba y lo único en lo que me enfocaba. Afortunadamente he corregido el camino a tiempo y he descubierto que no tiene ningún sentido tener dinero por el simple hecho de tenerlo. Hoy estoy seguro y acepto que no alcanzaré el nivel económico que podría lograr si me enfocara únicamente en eso, si no existieran en mi vida otras metas que distraen parte de mi tiempo y enfoque; pero hoy lo acepto y estoy contento de hacerlo, de hecho nunca he sido tan feliz como lo soy actualmente.


Mis metas económicas son hoy menos agresivas de lo que eran hace algunos años. Esto no quiere decir que son laxas o mediocres, son muy ambiciosas y serán difíciles de alcanzar, pero no son tan agresivas como solían ser porque me he dado cuenta que a partir de alcanzado determinado nivel ya es más vanidad que realidad, y si esa vanidad tiene el alto costo de hacer sufrir a tu familia porque no pasan tiempo contigo y de hacerte sufrir a ti (aun cuando no te des cuenta) porque dejas de disfrutar el viaje y te enfocas solo en llegar a la meta, entonces esa vanidad, como toda vanidad, es una vana fantasía.

“El conocimiento de ti mismo te guardará de la vanidad.” Miguel de Cervantes Saavedra.

Sé feliz con lo que tienes y si aún no alcanzas la independencia financiera entonces enfócate en seguir los hábitos y principios que en este Blog comparto contigo, pero una vez que alcances un nivel económico que garantice tu independencia financiera, ten cuidado y no pierdas la brújula y dejes de disfrutar el momento, de vivir cada día y estar presente en el presente. Para ser feliz deberás ser consciente que habrá gente que tendrá mucho más dinero que tú, que logrará mayor riqueza que tú, en algunos casos en proporciones exorbitantes y fuera de cualquier punto de comparación, pero eso no importa, tu felicidad es solo tuya y de nadie más. No fijes tu escala de valores y pongas tu felicidad a merced de la opinión y logros de los demás, fíjate tus propias metas, persíguelas con enfoque y decisión y disfruta el viaje, te garantizo que de esa forma alcanzarás la felicidad.

En los cambios que he hecho en mi vida he incluido una parte de filantropía, tanto con mi tiempo como con mi dinero. Participo activamente en proyectos que buscan el desarrollo empresarial de jóvenes empresarios y obviamente no cobro por hacerlo ni tampoco me beneficio con participación accionaria o cualquier otro tipo de beneficio, lo hago simplemente porque me parece que puedo aportar y que es mi obligación hacerlo.

Lo mismo con este Blog, que jamás sería un proyecto financieramente exitoso. ¿Por qué? Porque en América Latina se lee muy poco y prácticamente ningún autor puede vivir de vender subscripciones. Pero mi propósito con este Blog no es el dinero, no, mi propósito principal es compartir las enseñanzas financieras que a lo largo de mi vida he visto que garantizan el éxito económico; hábitos y principios que desde luego yo no inventé y que de hecho han sido utilizados por miles y miles de personas antes que yo, una serie de hábitos que en conjunto se convierten sistema eficaz y al alcance de cualquiera.

A recientes fechas también he donado pequeñas cantidades de dinero a dos instituciones en México y apoyado económicamente a varias personas cercanas a mí, algo que hace unos años jamás hubiera hecho. La razón por la que no lo había hecho antes es muy simple, si tengo la capacidad de lograr rendimientos superiores a la inflación con mis inversiones entonces lo más racional es que siga invirtiendo año con año y no donar hasta el final de mi camino, ya que así lograría un mayor impacto porque podría donar mucho más dinero al final. Pero mi punto de vista ha cambiado, no porque considere que mi razonamiento inicial fuera incorrecto, sino porque me he dado cuenta que hacer el bien a otras personas me genera una satisfacción muy grande, me hace sentir bien, me hace feliz; y como ya te comenté antes, hace algún tiempo concluí que ser el más rico de la mesa no me hará mas feliz.


Es difícil ser completamente feliz, sentirse completamente satisfecho, eso no es posible para prácticamente nadie, pero recuerda que lo más importante es el viaje y no la meta. Si uno de tus objetivos en la vida es ser feliz (y debería de serlo), entonces seguramente tomarás muchas decisiones enfocadas para alcanzar ese objetivo y eso hará que durante el viaje vayas siendo feliz, que durante el camino hagas cosas que aumenten tu felicidad; recuerda que lo que te hace feliz no es alcanzar la meta, sino disfrutar el camino.

Tus ingresos por ejemplo dependen de ti, donde trabajas depende de ti, cuánto tiempo inviertes en ti y en tu familia depende de ti, qué te gusta hacer cuando tienes tiempo libre depende de ti, y en general un sinfín de cosas dependen de ti y eres tú quien puede cambiar el rumbo para ser más feliz; en resumen, trabaja por tu felicidad. Hay mucha gente infeliz en el trabajo que sin embargo no hace nada para cambiar, están estáticas y no buscan una mejor alternativa. Tu felicidad es tuya y de nadie más, toma desde hoy las decisiones correctas para ser feliz en todo momento, no lo postergues, no lo relegues, porque ser millonario no te servirá de nada si eres infeliz.

Mi padre es un hombre feliz, de hecho estoy convencido que es más feliz que yo. Aunque medir el nivel exacto de felicidad de las personas es algo subjetivo y difícil de cuantificar, es fácil darse cuenta de quién es feliz y quien es infeliz, aun cuando no podamos saber el nivel exacto. Mi padre es un hombre feliz, diariamente sonríe, los problemas parecen no afectarle, el estrés del trabajo y los problemas cotidianos del día a día de un empresario a él parecen no hacerle daño, es increíble pero prácticamente siempre está de buenas. En varias ocasiones le he preguntado cómo es que consigue hacerlo, cómo es que no se pone de malas en determinadas situaciones en las que yo me salgo de mis casillas y su respuesta siempre es la misma y similar a lo que expresa la siguiente frase.

“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia.” Reinhold Niebuhr.

Mi padre no es religioso y como ya sabes, yo tampoco. No utilizo la frase porque sea dirigida a Dios, la utilizo porque expresa un concepto muy complejo de una forma muy simple. Hay cosas que no podemos cambiar aunque queramos, aunque pongamos todo nuestro esfuerzo en ello, pero hay otras que si podemos cambiar y en las que debemos enfocar nuestra mente y coraje para hacerlo; saber reconocer la diferencia y tener la capacidad de aceptar esta realidad y ser feliz con ello es uno de los pasos básicos para alcanzar la felicidad.


Por leerme, gracias. Hasta la próxima.

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