Covid-19. Consecuencias económicas para México.


En esta ocasión ya no hablaré de los números de infectados y de lo terrible que es que haya tantas familias rotas y tantos muertos, que encima cuando se leen en reportes son solo números que no representan el dolor que han sentido quienes se fueron y que aún sienten quienes se han quedado para llorarlos. No! En esta ocasión hablaré de las consecuencias económicas que esta pandemia puede tener en la economía de mi México, este país tan bonito donde vivo y donde está mi gente querida y mi vida.


Veo 5 consecuencias claras que pronto sentiremos de una forma muy negativa:


  1. Menos ingresos petroleros.

  2. Menos ingresos por remesas.

  3. Menos ingresos por turismo.

  4. Menos inversión extranjera directa.

  5. Una economía interna débil.


Una pequeña advertencia para esta ocasión. A diferencia de mis artículos anteriores esta vez verás más datos y un sinfín de números que hacen la lectura más densa y quizá menos entretenida, pero es necesario llevarte de la mano con los datos que respaldan las consecuencias que te comparto, por lo que te pido tu paciencia al leerlo, estoy seguro que cuando llegues al final tendrás información que la mayoría de las personas desconoce. A lo largo de este artículo -y de todos los anteriores- verás texto en color y subrayado, esos son links que te llevarán a la referencia que respalda lo que ahí te cuento.


Como final de esta breve introducción quiero decirte que lo que leerás a continuación es un análisis de la situación y las cifras que respaldan este análisis, pero sin conclusiones formales de mi parte. Sobre las consecuencias de lo que aquí leerás hablaré precisamente la próxima semana.


I. Menos ingresos petroleros.


En la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2020 se estimó un tipo de cambio promedio de $20 pesos por dólar y un precio por barril de petróleo producido de $49 dólares por barril, es decir, $980 pesos por barril de petróleo. Según la ley de ingresos, para el año 2020 el gobierno espera ingresos petroleros por $574,535,000,000 de pesos; o lo que es igual a decir que espera tener una producción de 1.601 millones de barriles de petróleo diarios a un precio de $980 pesos por barril.


La realidad está siendo terriblemente diferente. El precio de barril de petróleo de lo que se conoce como la mezcla mexicana (lo que Pemex vende) sólo estuvo en $49 dólares o por encima de este número en el mes de Enero, desde los últimos días de Enero y hasta la fecha ha estado prácticamente siempre por debajo (Fuente: Banco de México). ¿Qué tan por debajo? Durante el mes de marzo terriblemente por debajo! El precio al cierre del viernes 27 de marzo fue de $13.01 dólares por barril y el tipo de cambio abrió hoy por la mañana del lunes 30 de marzo por encima de $24 pesos por dólar, es decir que el precio del barril de petróleo equivale a $312 pesos; 2/3 partes menos de los $980 pesos estimados en presupuesto.


Seguramente habrás escuchado que el gobierno contrató coberturas para el precio del petróleo (una póliza de seguro para asegurar el precio) y esto es correcto. El problema es que las coberturas sólo cubren aproximadamente el 15% de la producción (243,000 barriles diarios), lo cual significa que 85% de la producción (casi 1.4 millones de barriles diarios) no están cubiertos y dependen del precio de mercado. Nadie sabe cuál será el precio promedio de la mezcla mexicana para 2020 pero tiene pinta de estar por debajo de lo asumido en presupuesto.


Si el precio estuviese a la mitad de los $49 dólares por barril estimados en presupuesto, es decir en $24.5 dólares por barril en promedio para el año; y el dólar se mantuviera alrededor de los $24 pesos por dólar, entonces el gobierno ingresaría unos 200 mil millones de pesos menos de lo presupuestado, ya tomando en cuenta lo recuperado por las coberturas.


Obvio este dato es sólo una estimación y depende de variables que iremos conociendo conforme avance el año. Es muy posible que el precio de la mezcla se recupere y que el dólar se mantenga en $24 pesos o esté aún más caro y eso haría que el deficit antes supuesto fuese menor o inexistente. Pero también es posible que el peso se recupere frente al dólar y que el precio de la mezcla mexicana esté en promedio en el nivel antes asumido o aun por debajo, lo que haría que ese deficit fuese aún mayor. En cualquier caso, repito, no pinta bien!


Y lo peor es que en este breve análisis solo estoy considerando la afectación que tendrá para México la baja de ingresos por el precio del petróleo, pero ni siquiera he tocado el tema de la posible ganancia o pérdida que esa venta puede darle a Pemex. Según datos de Bank of America a Pemex le cuesta producir mas de $40 dólares cada barril de petróleo que vende, así que por debajo de esta cifra no hay aportación real a la economía del país y lo que parece que ganamos por un lado realmente lo perdemos por otro.



II. Menos ingresos por remesas.


Si quieres saber más sobre las remesas (envío de dinero a México de mexicanos en el extranjero) visita este portal del gobierno. Según datos de Banco de México, la remesa promedio durante 2019 fue de $326 dólares y en total nuestro país recibió poco mas de 36 mil millones de dólares en remesas el año pasado. Fuente: Banco de México.


¿De dónde crees que sale ese dinero? Ese dinero se lo envían a sus familias los mexicanos que trabajan en el extranjero y es con este dinero con lo que muchos mexicanos viven. La mayoría de las remesas que se envían a México vienen de USA y en un muy pero muy distante segundo lugar de Canadá, así que cuando la economía americana pasa por un mal momento económico eso se refleja directamente en un menor envío de remesas a México.


Pues bien, el reporte de desempleo del pasado jueves en USA no es nada alentador. USA añadió empleos cada mes durante los últimos 113 meses (mas de 9 años de generar empleos), pero en este mes de Marzo se rompió esa tendencia y en la semana que terminó el 21 de marzo más de 3 millones de personas ingresaron solicitud de beneficios por desempleo. Este aumento (más de 3 millones de solicitudes en una semana) sobrepasa por muchísimo el record semanal anterior de Octubre de 1982, que fue de 695,000.


Obviamente desconocemos cuántas de estas personas envían remesas a México, si es que alguno lo hace, pero es lógico pensar que si los residentes legales en USA se están quedando sin trabajo, algunos de ellos puedan ser de los que envían dinero a México, así como también que si esto le pasa a los residentes legales seguramente lo mismo le pasará a los residentes mexicanos ilegales, quienes desde luego envían remesas a México. Muchos de los mexicanos que trabajan en USA lo hacen en las industrias restaurantera y hotelera, dos de las mas afectadas por la epidemia, así que no me extrañaría que veamos un mal año para las remesas.


Como comparativo, en el año de 2009 (la última recesión) las remesas cayeron 15% con respecto de 2008. Si este año hay una contracción aún mayor en USA, lo cual todo parece indicar así será, no me extrañaría verlas caer 20% o mas. Asumiendo que el tipo de cambio se mantenga en $24 pesos por dólar, una caída de 20% significaría una pérdida de 30 mil millones de pesos. Con un tipo de cambio mas bajo la pérdida sería aun mayor.



III. Menos ingresos por turismo.


Según datos de la Secretaría de Turismo, México recibió 45 millones de turistas durante 2019 (55% de ellos de USA). Nuestro país está séptimo en la lista de países que mas turistas reciben y los ingresos por turismo son muy representativos para México; en 2019 recibimos 24 mil quinientos millones de dólares, lo que nos sitúa como el lugar 16 en la lista de países que mas divisas reciben por turismo.


Con las restricciones aéreas que han impuesto varios países y que ya puso USA -nuestro principal proveedor de turistas-, es lógico pensar que este no será un buen año para el turismo en México. Cancún estará especialmente afectado, ya que según el reporte de la Secretaría de Turismo que cito al inicio del párrafo anterior, más del 10% de los turistas que nos visitan y que tienen residencia en USA y Canadá vienen a Cancún. Puerto Vallarta y Ciudad de México también reciben un gran número de turistas y seguramente se verán igualmente afectados.


Pero este bajón no solo será por turistas extranjeros. El turismo local (mexicanos visitando otras ciudades en México) también se verá afectado durante 2020. Como miembro que soy de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México, el pasado jueves recibí el reporte de porcentaje de ocupación hotelera en la Ciudad de México y para el 16 de marzo ya estaba en el orden del 30%, algo terrible para la industria, pero lo que es aún peor es que para el día 24 de marzo ya había caído por debajo del 10% y en ciertas zonas de la ciudad incluso por debajo del 6%.


Esto quiere decir que 9 de cada 10 habitaciones de hotel disponibles en CDMX están vacías.


Si los ingresos por turismo caen durante 2020 un 20% y el tipo de cambio se mantiene en $24 pesos por dólar, recibiríamos unos 20 mil millones de pesos menos de lo esperado. Con un tipo de cambio mas bajo la pérdida sería aun mayor.



IV. Menos inversión extranjera directa.


La inversión extranjera directa (IED) es cuando un extranjero (como persona o como empresa) invierte en el capital social de una empresa mexicana o invierte directamente en bienes y/o participa en la actividad económica en el país.


Según la Gaceta Económica del Gobierno de México la IED fue de casi 33 mil millones de dólares durante 2019, un poquito menos que remesas pero mas que ingresos por turismo. La IED es uno de los factores económicos que ya veía con más riesgo debido a las políticas del gobierno actual, pero con la pandemia del Covid-19 me parece que la caída será peor de lo que imaginé.


Es mi punto de vista que en democracia se necesitan 4 condiciones fundamentales para garantizar el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de una nación:


  1. La libre elección de los gobernantes y el derecho al voto.

  2. La libertad y la seguridad física de los ciudadanos.

  3. La estabilidad de la moneda y la economía.

  4. El derecho y el respeto a la propiedad privada.


Considero que quienes hoy dirigen el país no son gente que entienda de mucho más que rencores y venganzas personales y aprovecho cada oportunidad que tengo para señalar su falta de capacidad y las muchas tonterías que hacen y que a mi juicio están llevando el país hacia un camino que otros países ya han seguido y que sin excepción ha dado malos resultados. Pero en esta ocasión no es el tema principal y aunque no pude evitar poner estas líneas que muestran mi frustración, sigo con el tema que nos compete.


La condición sobre la que quiero enfocarme es la cuarta, el derecho y el respeto a la propiedad privada. Quienes invierten lo hacen bajo la premisa de que hay una autoridad que protegerá sus bienes, ya sean tangibles o intangibles. Los países más desarrollados entienden esto perfectamente y por eso tienen economías más sólidas que las de países pobres o en desarrollo. Hay miles de ejemplos, que se permita la venta de DVDs piratas de películas es un ejemplo de que en México el respeto a la propiedad privada es ligerito, por decir lo menos. Este es un ejemplo que a mucha gente ni siquiera le resuena porque ya no ven como algo malo comprar un DVD pirata, algo terrible desde luego.


Pero hay muchos más ejemplos. La invasión de terrenos y propiedades que tanto pasa en este país. Con el argumento de "no tengo dónde vivir" la gente se planta en propiedades de otras personas y sacarlos es un verdadero Vía Crucis con el sistema judicial que tenemos en este país.


La irracionalidad que impera en el gobierno -por lo menos en el de la CDMX- es increíble y está muy lejos de ser una muestra de respeto a la propiedad privada. En esta Ciudad es posible comprar un terreno con uso de suelo permitido para construir un determinado proyecto y después encontrarse con que el Sistema de Aguas opine que no es factible otorgar servicio de agua y por lo tanto hacer el proyecto. O que algún vecino o grupo de vecinos no esté de acuerdo y a través de asambleas vecinales detengan el proyecto. En países desarrollados hay un documento madre que dice si se puede o no hacer algo y después una serie de reglas que se deben seguir para hacerlo, precisamente porque las reglas tienen que estar a la vista antes de, no ir cambiando o estando a merced de variables incontrolables durante el camino.


Un último ejemplo. Respetar los acuerdos de gobiernos anteriores y lo acordado en el otorgamiento de licencias y permisos. El aeropuerto cancelado, la planta de Constellation Brands cancelada, el no pago de los trabajos del parque de la mexicana en Santa Fé, la renegociación de los contratos de gasoductos -algunos ya completamente terminados-; y así con varios temas todos conocidos por la opinión pública y seguidos por la prensa.


Cuando ves que el gobierno no tiene respeto por la propiedad privada o por lo menos no al mismo nivel que otros países en los que también puedes invertir, es muy posible que te replantees tu inversión o que incluso decidas no hacerla.


Si a esto le sumas que la economía mexicana no está en su mejor momento y que muchos de los posibles inversionistas extranjeros están sufriendo pérdidas económicas debido a la crisis actual, es fácil concluir que las condiciones para que los extranjeros inviertan en nuestro país en este momento son de las peores de la última década.