Antifrágil





Si te pregunto cuál es el antónimo [osea lo contrario] de delgado, a tu mente saltará rápidamente la palabra gordo. Si te digo alto seguramente pensarás en bajo o algún sinónimo. Igual de fácil si piensas en lo contrario de rico, pobre.


¿Pero qué pasa si te pido que pienses en lo contrario de Frágil?


Imagina una caja que tiene varias calcomanías con la palabra frágil a lo largo de su superficie. La típica calcomanía color rojo con la palabra frágil en mayúsculas. La caja de nuestra imagen mental lleva algo delicado [un juego de tazas de porcelana] y si es golpeada con fuerza o si se deja caer o avienta, seguramente se romperán las tazas.


Si en lugar de una caja normal con calcomanías utilizáramos una caja de plástico termoformado, totalmente hermética, a prueba de agua y forrada en su interior con una almohadilla amortiguadora con la forma de las tazas, entonces no necesitaríamos poner las calcomanías de frágil y podríamos darnos el lujo de mandar la caja por paquetería y estar tranquilos de que nada pasará.


Pero aún habiendo hecho esto no estaremos en lo contrario de frágil. Por ahora pasamos de tener algo frágil a tener algo robusto, pero el antónimo de frágil no es robusto, sino una palabra que no existe o que por lo menos no ha sido utilizada hasta hace poco en prácticamente ningún idioma, Antifrágil.


Así es, lo contrario de frágil es antifrágil.



Algo es frágil cuando está expuesto a ser dañado con facilidad y robusto cuando está preparado para ser atacado y soportar esos shocks. ¿Pero qué significa ser antifrágil?


La antifragilidad va mucho más allá de la resiliencia o de la robustez. Algunas cosas se benefician de los shocks, sobresalen, crecen y se hacen mas fuertes cuando son expuestas a volatilidad, a falta de orden o al azar.


La resiliencia se refiere a la capacidad de sobreponerse a la adversidad para volver a la normalidad y la robustez hace referencia a algo fuerte o firme, pero ninguno de estos adjetivos es algo que se beneficia de un shock. Algo robusto o resiliente puede ser capaz de soportar un shock, pero no se beneficiará o se hará mejor; algo antifrágil si!


Para que algo sea antifrágil debe beneficiarse de aquello que daña lo frágil.

Este concepto no es mío, sino de Nassim Nicholas Taleb. Un matemático y autor de varios libros, entre ellos "Antrifrágil: Las cosas que se benefician del desorden".


Según Taleb, la antifragilidad nos hace entender mejor la fragilidad, ya que así como no podemos mejorar la salud sin reducir la enfermedad o incrementar la riqueza sin primero reducir las pérdidas, la fragilidad y la antifragilidad son grados en un espectro.


Es mucho más simple entender que algo es frágil, que predecir cuál será el evento que terminará por dañarlo, si es que esto eventualmente ocurre. La fragilidad es medible de forma casi precisa, pero el riesgo de daño a algo frágil es mucho más difícil de medir.


Al entender los mecanismos de la antifragilidad es posible construir un sistema para tomar decisiones bajo incertidumbre, tanto en negocios como en la vida en general. Este sistema es ideal para cualquier situación en la que predomine lo incierto o en donde intervenga el azar, o lo impredecible, o no exista un entendimiento completo de las cosas.



La asimetría entre la fragilidad y la antifragilidad nos permite moldear de forma simple este sistema para toma de decisiones bajo incertidumbre.


Cualquier cosa que tenga más que ganar que perder de eventos aleatorios o shocks inesperados, es antifrágil. Lo contrario, osea aquello que tiene más que perder, es frágil.

Luego entonces, si la antifragilidad es en parte esa característica que tienen los sistemas de hacerse más fuertes al superar lo inesperado, es claro que al preocuparnos por suprimir al máximo posible la volatilidad y lo inesperado, hemos fragilizado nuestra salud, la economía y muchas otras áreas de la vida.


Si pasas un mes en cama tus músculos se debilitarán. Si pasas un año entonces incluso se atrofiarán y es posible que necesites ayuda para pararte y de fisioterapia para recuperar la fuerza física. Lo mismo pasa en las diferentes áreas de vida - si te enfocas en eliminar la volatilidad y lo inesperado solo harás que el sistema sea mas frágil.


Según Taleb esta es la tragedia de la modernidad, un insulto a la antifragilidad. Al igual que los padres sobreprotectores, muchos de los que intentan ayudar son los que comúnmente mas nos lastiman.


El ayuno intermitente es un ejemplo de una estrategia que te hará moverte un poquito hacia lo antifrágil en el espectro de la salud. Nuestros organismos son el cúmulo de miles de años de evolución y hasta hace sólo unos cientos de años era común pasar largar horas sin comer, algo que con la agricultura cambió. Hoy tenemos comida disponible en todo momento, pero nuestro metabolismo es mas eficiente y nuestro cuerpo mas resistente cuando en ocasiones pasa largas horas sin comer. Así es, la incertidumbre lo hace más fuerte y la certeza más débil.


El siguiente ejemplo de Taleb es excelente para demostrar este último punto. John y George son dos gemelos chipriotas que emigraron a Inglaterra y que hace más de 35 años viven en Londres.


Es 2009 y John lleva 25 años trabajando en el área de recursos humanos de un gran banco, a cargo de coordinar la reubicación de los empleados del banco en diferentes partes del mundo. George es un taxista, lo cual en el Londres del año 2009 era todo un mérito porque requería de conocer de memoria todas las calles de la Ciudad y de pasar un examen que así lo certifica y que es tanto teórico como práctico, una profesión que muchos intentan sin éxito y que por lo tanto es bien remunerada, aun hoy en día en la época de las plataformas como Uber y Lyft.


Para 2009 John ha vivido una vida libre de volatilidad económica, durante más de 25 años ha tenido la certeza de que cada mes recibe un depósito en su cuenta de banco equivalente a 90 mil pesos mensuales, una parte de lo cual lo utiliza para pagar la hipoteca de su casa al Oeste de la ciudad, para darse lujos como ropa elegante y cenas en restaurantes y para ahorrar un poquito cada mes.


Hasta ahora solía levantarse todos los días contento de su suerte y libre de preocupaciones, pero es 2009 y la crisis bancaria está a tope. De repente es consciente que puede perder su trabajo y el desempleo lo golpearía de forma fuerte. Como empleado del área de recursos humanos ha visto como algunos de sus compañeros han perdido su trabajo y hoy se encuentran sin trabajo, con 50 años de edad y sin ninguna posibilidad de conseguir un trabajo equivalente al que tenían.


George vive a sólo unas calles de su hermano y maneja uno de esos taxis negros que hay por todo Londres, lo que significa que tiene una de las codiciadas licencias para taxi que toman mas de 3 años de prácticas y un arduo examen, lo cual le da el derecho de recoger pasaje en cualquier lugar de la ciudad.


El trabajo de George no es como del de John su hermano. George tiene días buenos donde hace varios miles de pesos en ventas y días malos donde hace menos caja, pero mes a mes y año tras año promedia un ingreso similar al de su hermano, sólo con mucho mas variabilidad y mayor incertidumbre. De hecho debido a tanta variabilidad, George lleva años quejándose que no tiene la seguridad laboral de su hermano John.


Pero esto es en realidad una ilusión. Es una de las mayores ilusiones de la vida, la ilusión de que la volatilidad es algo malo y es riesgosa, y que la variabilidad y el azar desaparecen eliminando la volatilidad.


George es de hecho más robusto que John porque tiene mucho menos riesgo de perder la totalidad de sus ingresos debido a un evento inesperado fuera de su control. Los riesgos de George son visibles, medibles y asumibles, no así los de un empleado de una gran empresa como lo es su hermano John, quien no tiene volatilidad en sus ingresos pero que a la vez puede perderlo todo con sólo una llamada del encargado del área de recursos humanos o de su jefe directo.


Para efectos del espectro de antifragilidad, George es mas antifrágil que John, quien de hecho es relativamente frágil.



Un último ejemplo para explicar mas a fondo la asimetría entre fragilidad y antifragilidad. ¿Sabes lo que significa iatrogenia? Yatrogenia o Iatrogenia es un daño provocado como efecto secundario de un acto médico con el que se pretende curar alguna patología.


Y te hablo de la medicina ahora porque en el mundo de la medicina es típico tomar decisiones que nos llevan a ser mas frágiles. Si me has leído antes seguramente ya sabes que tuve un par de episodios de sala de urgencias con fuerte dolor abdominal.


La primera impresión fue que había un problema en el hígado, pero con los resultados de varios estudios cambiaron de opinión y se inclinaron hacia la vesícula. El médico que me ha tratado es mi hermano, un gastro-endoscopista que obviamente considero bueno, sino no sería mi médico aunque fuese mi hermano.


Junto con mi hermano me han visto un cirujano y un hepatólogo, además de un sinfín de radiólogos que me han metido por horas en distintos tipos de camas de medicina nuclear.


Varios de estos profesionales sugirieron quitar la vesícula, pero mi hermano ha preferido ser prudente y evaluar el problema bajo el método de descartar primero las patologías conocidas más obvias, razón por la que durante los últimos 6 meses me han sacado sangre mas de una docena de veces y me han metido en 4 ó 5 estudios de medicina nuclear.


La información que hasta ahora tenemos [después de gastar una buena cantidad de dinero en estudios y de ser conejillo de indias de varios profesionales por meses] es inconclusa y no es posible saber de forma contundente cuál es el problema, pero lo que si está claro es que haber quitado la vesícula habría sido un error, por lo menos con la información que hasta ahora tenemos.


Quitarme la vesícula me pondría en una posición de fragilidad porque si bien es un órgano sin el cual se puede vivir, es una parte del cuerpo que tiene funciones específicas y que es mejor tener que no tener, obvio siempre y cuando funcione adecuadamente o por lo menos funcione adecuadamente la mayor parte del tiempo.


En vista que mi vesícula funciona adecuadamente la mayor parte del tiempo y que no tiene piedras ni nada visible que pueda provocar dolor en la zona, es fácil concluir que quitar el órgano me pone en una posición de fragilidad porque me ofrece mas que perder que ganar.



El concepto de fragilidad y antifragilidad aplicado a una inversión por ejemplo, se resume en que si tienes poco que perder y mucho que ganar, entonces eres parcialmente antifrágil. Y lo mismo en sentido contrario, en cuyo caso serás frágil.


Si quieres ser completamente antifrágil entonces debes estar en una posición en la que no tengas nada que perder y todo que ganar.

Lo cual quiere decir que cuando tienes mas que ganar te conviene la volatilidad y la variabilidad, finalmente estás en ventaja. Pero cuando tienes más que perder estás en desventaja y eres como la caja del principio, debes evitar la volatilidad a toda costa.


Fragilidad por lo tanto se traduce en más que perder que ganar, lo que es igual a una asimetría desfavorable. Por el contrario, antifragilidad implica mas que ganar que perder, en resumen, una asimetría favorable.


Por leerme gracias, hasta la próxima.

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