Invertir en SpaceX, OpenAI y Anthropic: los tres casos, con números
- Man Salceda

- hace 2 días
- 8 min de lectura
Hace unas semanas, un amigo me escribió un domingo por la noche. Había entrado a SpaceX el día del debut, cuando la acción volaba por encima de los doscientos veinte dólares, y me mandaba la gráfica con una sola pregunta: "¿aguanto o salgo?". Para entonces el precio rondaba los ciento cincuenta. En cuestión de días, sin que la empresa hiciera nada distinto, un tercio de su dinero se había evaporado.
No le contesté qué hacer con su posición —esa ya era suya—. Le contesté lo único que importaba antes de entrar: no compraste un negocio, compraste el humor de una multitud en su día más eufórico.
En la primera parte de esta serie separé dos cosas que casi todos confunden: invertir en un IPO y especular con él. La diferencia, decía Graham, es que invertir promete —tras un análisis serio— seguridad del capital y un retorno razonable; todo lo demás es especular. Hoy quiero bajar esa idea a tierra. Tomo los tres nombres que tienen a todo el mundo hablando —SpaceX, que ya cotiza; Anthropic, que sale pronto; y OpenAI, que acaba de pisar el freno— y los paso por la misma lente, con sus números sobre la mesa.
SpaceX: el experimento en vivo
SpaceX es el caso perfecto porque ya no hay que imaginar nada: la película ya se está disponible en taquilla. Salió a bolsa el 12 de junio de 2026 a un precio de colocación de ciento treinta y cinco dólares, abrió en ciento cincuenta, tocó un máximo de doscientos veinticinco a los pocos días, se desplomó hasta ciento cuarenta y siete a finales de junio y hoy, a principios de julio, cotiza alrededor de ciento sesenta. Su capitalización ronda los dos billones de dólares (trillones para los americanos).
Mira lo que acaba de pasar: la empresa es la misma que hace tres semanas; no lanzó más cohetes, no perdió a Starlink, no cambió su tecnología, y sin embargo su precio se movió de ciento treinta y cinco a doscientos veinticinco y de vuelta a ciento sesenta. Eso no es el valor del negocio oscilando; es el Sr. Mercado haciendo lo que mejor sabe hacer. Graham lo describió como un socio maníaco-depresivo que cada mañana te ofrece un precio distinto según su estado de ánimo.
Quien entró el día de la euforia no compró SpaceX: compró el ánimo del Sr. Mercado en su punto más alto. Y los números de fondo pesan. En 2025 SpaceX facturó cerca de dieciocho mil setecientos millones de dólares y aun así reportó una pérdida contable cercana a cinco mil millones. Es una empresa extraordinaria con un negocio real en Starlink, pero a dos trillones de valuación el precio ya cobra por un futuro que tiene que salir casi perfecto.
Precio es lo que pagas, valor es lo que obtienes. Pagar el máximo por la mejor empresa sigue siendo, para quien invierte, una mala entrada.
Anthropic: el más cercano a salir, al precio más exigente
De los tres, Anthropic es el que tiene el reloj más avanzado. Cerró en junio una ronda que la valuó en novecientos sesenta y cinco mil millones de dólares y presentó su prospecto confidencial ante el regulador el mismo día. Los banqueros esperan que salga por encima del trillón de dólares, probablemente hacia octubre de este año.
El crecimiento es de los que rara vez se ven. Su ingreso anualizado —el run-rate— pasó de unos nueve mil millones a finales de 2025 a cerca de cuarenta y siete mil millones para mayo de 2026, y apunta a superar los cincuenta mil millones antes de que termine julio. Ese dato es difícil de exagerar: es una de las curvas de ingreso más pronunciadas de la historia empresarial.
Ahora aplica la lente. A novecientos sesenta y cinco mil millones de valuación sobre cuarenta y siete mil millones de ingreso anualizado, estás pagando alrededor de veinte veces el run-rate de una empresa que todavía no consolida utilidad. Veinte veces ingresos —no utilidades, ingresos— para un negocio sin ganancia probada.
Para justificar ese precio, casi todo tiene que salir bien durante años: que el crecimiento no se desacelere, que la competencia con OpenAI y con media docena de gigantes no comprima los márgenes, que el costo brutal de entrenar modelos baje a tiempo. Puede pasar. Pero "puede pasar" no es margen de seguridad; es cruzar un puente calculado exactamente para tu peso, sin holgura para el día que el camión venga más cargado.
OpenAI: cuando el vendedor duda del momento
OpenAI es, para mí, el caso más interesante de los tres —y no por sus números, sino por lo que acaba de hacer. Presentó también su prospecto confidencial en junio, con una valuación reportada alrededor de ochocientos treinta mil millones de dólares y rumores de una salida que podría apuntar al trillón. Y entonces, a finales de junio, la señal: en lugar de acelerar hacia la bolsa, empezó a considerar esperar hasta 2027.
Aquí es donde entra el modelo que más uso y que casi nadie corre. Como dice Munger: muéstrame el incentivo y yo te mostraré el resultado. En un IPO, del otro lado de la mesa están los fundadores, los fondos que llevan años esperando su evento de liquidez y los bancos colocadores, cuyo trabajo es vender al precio más alto que el mercado tolere. Ese lado conoce el activo mejor que nadie y elige el momento de vender. Cuando ese vendedor —el que tiene toda la información— decide que quizá conviene esperar un año más, vale la pena preguntarse qué está viendo que tú no.
Sus números ayudan a entenderlo. OpenAI superó los veinte mil millones de dólares de ingreso a finales de 2025, pero no espera ser rentable hasta cerca de 2030, y sus propias proyecciones internas hablan de pérdidas del orden de catorce mil millones solo en 2026. No es que el negocio sea malo; es que consume capital a una velocidad enorme y su propio equipo parece preferir salir a bolsa con una historia más madura. Segundo orden: si el mejor informado prefiere esperar, ¿por qué el peor informado —tú y yo, desde fuera— deberíamos tener prisa por entrar?
Los tres, pasados por la misma prueba
Déjame hacer el caso a favor con todas sus fuerzas, porque descartar estas empresas con un gesto sería un error intelectual. Los mercados a los que apuntan —inteligencia artificial e infraestructura espacial— están entre los más grandes que han existido, y no son modas: son plataformas que muy probablemente redefinirán industrias enteras. El crecimiento es real, no una promesa de folleto. Es perfectamente posible que en diez años el precio de hoy parezca barato.
Lo creo posible. Pero mi esfuerzo no está en adivinar si suben; está en preguntar si a este precio hay colchón para el día en que me equivoque. Y en los tres casos la respuesta es la misma: el futuro brillante ya está incorporado en el precio. SpaceX pierde dinero y cotiza a dos trillones. Anthropic no consolida utilidad y pide veinte veces sus ingresos. OpenAI perderá catorce mil millones este año y su propio dueño duda del momento de vender.
La calidad de las tres no está en discusión —es altísima—. Lo que no existe es la distancia entre lo que valen y lo que cuestan.
Que quede claro, como en la primera parte: especular no es pecado. Lo peligroso es especular creyendo que inviertes, porque entonces dimensionas mal el riesgo. Si decides entrar a una de estas, hazlo con los ojos abiertos: un tamaño de posición que puedas perder entero sin que se mueva tu patrimonio ni tu sueño, y la honestidad de decir en voz alta "esto es una apuesta", no "esto es una inversión".
Mi decisión hoy, mirándolas como inversión, es pasar. No porque no las admire, sino porque a estos precios el margen de seguridad no existe y los incentivos del otro lado de la mesa no juegan a mi favor. Si dentro de un año o de tres el Sr. Mercado se deprime —y ese amigo que compró SpaceX a doscientos veinte sabe que se deprime rápido— y ofrece una de estas a una fracción de lo que pide hoy, será otra conversación. Y la tendré encantado.
No es la empresa lo que te hace perder dinero en un IPO. Es el precio que pagas y el juego que crees estar jugando. La calidad te dice qué admirar; el precio te dice si conviene comprar. Y hoy, en los tres casos, esos dos números no se tocan.
Si quieres el sistema completo para distinguir invertir de especular —en bolsa y en bienes raíces—, descarga gratis mi guía "5 Principios para Construir Patrimonio" en mansalceda.com/descarga.
Preguntas frecuentes
¿Conviene invertir en SpaceX hoy?
Depende del precio, no del nombre. SpaceX cotiza cerca de ciento sesenta dólares con una capitalización de unos dos trillones, pese a haber reportado una pérdida contable en 2025. A esa valuación el precio ya descuenta un futuro casi perfecto, así que como inversión —seguridad del capital y retorno razonable— el margen de seguridad es muy delgado. Como especulación puede hacerse, siempre que dimensiones la posición a lo que puedas perder.
¿Se puede invertir en OpenAI o Anthropic todavía?
Al día de hoy ninguna de las dos cotiza en bolsa de forma abierta. Anthropic presentó prospecto confidencial y podría salir hacia octubre de 2026; OpenAI también presentó el suyo, pero a finales de junio empezó a considerar esperar hasta 2027. Hasta que listen, el acceso del inversionista individual es limitado o inexistente.
¿Por qué una empresa retrasaría su salida a bolsa?
Porque quien vende conoce el activo mejor que nadie y elige el momento. Un retraso puede responder a que el equipo prefiere salir con más ingresos, mejores márgenes o un entorno de mercado más favorable. Aplicando el análisis de incentivos: si el mejor informado prefiere esperar, conviene preguntarse qué ve que el mercado no.
¿Qué es el run-rate y por qué importa en estas valuaciones?
El run-rate es el ingreso anualizado proyectado a partir del ritmo actual. Importa porque estas empresas se valúan como múltiplo de esa cifra: Anthropic, por ejemplo, pide alrededor de veinte veces su run-rate. Un múltiplo alto sobre ingresos —no utilidades— significa que el precio ya cobra por años de crecimiento que todavía no ocurren.
Fuentes
SpaceX (SPCX): colocación a 135 USD, debut en Nasdaq el 12 de junio de 2026; máximo intradía ~225.64 USD (16 jun), mínimo ~147.11 USD (23 jun), precio ~162 USD y capitalización ~2.13 billones al 4 de julio de 2026 — Yahoo Finance / Al Jazeera, junio–julio 2026.
SpaceX financieros 2025 (ingresos ~18.7 mil M USD; pérdida neta GAAP ~5 mil M USD) — prospecto S-1 / CNBC, mayo–junio 2026.
Anthropic: Serie H cerrada el 1 de junio de 2026, valuación ~965 mil M USD, run-rate ~47 mil M USD (objetivo >50 mil M para fin de julio), S-1 confidencial el mismo día; múltiplo implícito ~20x; ventana estimada de salida ~octubre 2026 — TechCrunch / VentureBeat / StartupHub, mayo–junio 2026.
OpenAI: S-1 confidencial (junio 2026), valuación reportada ~830 mil M USD (rango 730–852 mil M), ingreso >20 mil M USD a fin de 2025, pérdidas proyectadas ~14 mil M en 2026, rentabilidad no esperada hasta ~2030; reportes de finales de junio sobre posible aplazamiento a 2027 — Reuters / CNBC / Investing.com, mayo–junio 2026.
Distinción inversión vs. especulación; Sr. Mercado; margen de seguridad — Benjamin Graham, The Intelligent Investor. Precio vs. valor — Warren Buffett. Incentivos — Charlie Munger.
Nota: las valuaciones y el estatus de cada IPO cambian rápido; las cifras corresponden a principios de julio de 2026.

Comentarios