Conviértete en una Máquina de Aprender | Parte 1






Hace algunos años el negocio de hoteles de mi familia y en general la industria hotelera eran para mí algo desconocido, finalmente era yo nuevo en el negocio. Cuando empecé a dirigir uno de los hoteles del grupo, el primero en mi carrera como operador de hoteles, uno de los accionistas estaba en desacuerdo con que fuera yo el elegido, finalmente era yo un novato y desconocía lo que a su juicio era una industria que él dominaba. En realidad él no tenía miedo de mi falta de conocimiento de la industria, lo que realmente quería era tomar para él la oportunidad de dirigir aquella empresa que carecía de un capitán.

En aquel momento me reuní con el Consejo de Administración de la empresa y les pedí un año para demostrar que era yo la persona correcta para dirigir la empresa, finalmente sería fácil comparar mi desempeño contra lo conseguido hasta ese momento por el operador anterior. Eventualmente logré convencerlos de que me dieran la oportunidad de estar al frente y aunque el tiempo de prueba que aceptaron fue de 6 meses y no de un año como era mi plan, por lo menos había conseguido que no me cerraran las puertas a lo que en ese momento era una buena oportunidad en mi carrera empresarial.

Gracias a que siempre he sido observador para aprender de los errores de los demás, es decir, para experimentar en cabeza ajena en lugar de la propia, fue fácil para mí corregir los errores que detecté había en la administración que recién salía y pasé la prueba y eventualmente me consolidé como un operador exitoso. Unos meses después de haber pasado la prueba y ser ratificado en el cargo de forma indefinida, me reuní con aquel accionista, quien me dijo que no lo había hecho por mal o por cerrarme puertas, sino porque le parecía que los más de 20 años de experiencia en la industria que ya tenía él en aquel momento nos garantizarían una operación exitosa sin correr riesgos con un operador joven e inexperto como era yo.

Y aunque ese argumento podría tener validez en alguna otra circunstancia similar, en el caso concreto que aquí te platico no la tenía, ya que aunque aquel hombre efectivamente tenía más de 20 años trabajando en la industria, tenía una gran falta de capacidad de aprender de los errores, de evolucionar y buscar diariamente como mejorar lo que se hacía o de desarrollar nuevas y mejores fórmulas para hacer las cosas, lo que lo convertía en un hombre con un año de experiencia repetido 20 veces, así es, no era un hombre con 20 años de experiencia, era un hombre que durante su primer año aprendió una forma de trabajar específica y la seguía repitiendo 20 años después.


“Al hombre con un martillo todo le parece un clavo.” Abraham Maslow.

Hay muchas personas iguales en el mundo de los negocios y en el mundo en general, gente que aprende como hacer algo y que nunca evoluciona, ya sea porque no se actualiza a través del estudio o la práctica mejorada, porque no visita ferias, congresos y eventos de la industria, o por la razón que sea, es gente estancada que no evoluciona, que no aprende de sus errores y mucho menos de los errores de los demás. El aprendizaje constante es algo necesario para el éxito y aunque hay gente con una gran capacidad de observación y análisis, la mayoría tenemos que aprender a través de la práctica o a través del estudio.


La semana pasada te hablé sobre el ahorro y te dije que nada en el mundo es estático y el mundo de los negocios tampoco lo es. Si piensas que con el sistema con el que hoy haces dinero seguirás haciéndolo en 10 ó 20 años es probable que estés equivocado, porque así como la tierra rota sobre su propio eje y gira alrededor del sol, estando en movimiento todo el tiempo, el mundo de los negocios lo está también.

Durante los últimos 10 años he leído o escuchado más de 300 libros, la mayoría de negocios e inversión, ojeo dos periódicos en mi celular prácticamente todos los días y reviso cada semana reportes de resultados de cada una de las empresas que dirijo, todo en afán de aprender y aprender para ser mejor que mis competidores. La mayoría de mis amigos me dicen que no es posible tener una vida social plena si se pretende ser empresario y además leer tanto, porque al final no queda tiempo para nada, pero esto es falso porque muchos de ellos me platican de las series que están viendo en televisión o de la última película que vieron. La realidad no es que no tengan tiempo, la realidad es que no les queda tiempo después de hacer todo lo que hacen, y eso al igual que el ahorro te pasa cuando primero haces lo que te da placer y después y sólo si te da tiempo, lo que te produce.


“En toda mi vida no he conocido a nadie sabio que no lea todo el tiempo, a nadie, cero.” Charlie Munger.

Hoy hay muchas alternativas para leer y no sólo puedes hacerlo sentado frente a un libro, aunque esa es sin duda la forma más reconfortante de todas.


Diariamente manejo y diariamente leo mientras lo hago, bueno, un narrador es quien lee para mí para que yo lo escuche en el coche. En el mundo en el que vivimos casi todos los libros están disponibles como audiolibros para ser descargados de forma digital y ser escuchados en tu teléfono celular o coche. Yo descargo los míos a través de Audible.com, que al igual que Zappos de quien ya te hablé anteriormente, es parte del grupo de empresas de Amazon. Una vez descargados al teléfono móvil los escucho en el coche conectando el celular al coche a través de bluetooth y listo, las casi 2 horas que diariamente paso en el coche las aprovecho para aprender; y antes de que mi coche contara con bluetooth los descargaba y escuchaba en mi Ipod con audífonos; y antes de que existiera el Ipod los descargaba en mi computadora y los grababa en CD’s y los escuchaba en el estéreo del coche o en mi Discman.


El punto que trato expresarte es que llevo muchos años escuchando audiolibros mientras manejo porque me he preocupado por hacerlo, no porque las nuevas tecnologías lo hayan hecho posible recientemente.


Tú también puedes aprovechar para aprender en los tiempos muertos como tu tiempo al volante de un coche; de hecho, existen una infinidad de momentos en que puedes aprovechar para leer. Yo incluso cargo conmigo un libro impreso o un E-reader como el Kindle (también de Amazon) en todo momento, bueno, es el coche quien los carga, y cuando tengo oportunidad leo, ya sea cuando como solo, cuando estoy esperando a ser atendido en alguna oficina o en algún médico y en un sinfín de momentos en los que como yo, tú también tienes y tendrás tiempo para leer si lo estableces como una de tus prioridades.


Otro de mis momentos ideales es mientras corro por las mañanas. Casi todos los días corro entre 30 y 60 mins en una caminadora y en lugar de escuchar música o ver una película en el Ipad escojo escuchar uno de mis audiolibros. Por supuesto que me apetece mas escuchar música que me motive a correr o ver alguna serie o película, pero casi siempre escojo pasar ese tiempo con un audiolibro porque me permite aprender.

Hay momentos en los que es muy cómodo y simple leer, como cuando estás acostado listo para dormir, un momento en el que la mayoría de las personas ven la televisión y que sin embargo yo aprovecho para leer otro poco.


¿Cómo esperas ser mejor que los demás si sabes lo mismo que ellos?

Debo confesarte que hay una infinidad de novelas y libros de ciencia ficción que me atraen y que por supuesto disfruto más que muchos de los libros que en ocasiones leo, y aunque leer libros, sean del tema que sean es mejor que no leer nada, leer libros enfocados a aprender las áreas en las que quieres mejorar es y será siempre mucho mejor.

Yo no leo libros de negocios e inversiones porque son divertidos o porque tienen una trama que envuelve y no me permite dejar de leer, para nada, lo hago porque quiero ser mejor que todos los demás empresarios que están allí fuera, porque quiero saber más que ellos y aprovechar ese conocimiento para hacer más dinero que ellos.


Leer es similar a ahorrar en el sentido de que primero debes invertir en ti. Para ahorrar primero te pagas a ti mismo y después con lo que sobra pagas a todos los demás. Con la lectura y el aprendizaje es lo mismo, primero debes invertir en ti mismo y en tus capacidades, después en todos los demás.

Lee, lee y lee. Dedica el mayor tiempo posible a la lectura y si ves la televisión hazlo con un propósito educativo cuando te sea posible. Divertirse viendo programas de comedia, novelas, series de televisión y películas está bien para distraer la mente y encontrar un poco de diversión y romper la rutina, pero eso debe ser precisamente una distracción, no una rutina!

Haz de la lectura un hábito, una necesidad, algo sin lo que no puedas vivir. ¿Podrías vivir sin televisión? Mucha gente no puede hacerlo, es más, la mayoría tenemos varias televisiones en casa. Es increíble pero en las zonas pobres de muchas ciudades del mundo se ven casas que parece que en cualquier momento se caerán, construidas con lámina y sin piso firme, directamente sobre la tierra, pero eso sí, todas con antena de televisión, lo cual indica que ahí dentro hay una o varias televisiones. En muchos casos incluso con antenas satelitales, lo cual quiere decir que de hecho cuentan con tele de paga. ¿Por qué esta gente que no tiene para una casa digna desperdicia su dinero en tele de paga?, ¿Por qué esta gente que debería estar preocupada por aprender más y más para sobresalir, prefiere ver la televisión en lugar de leer? La respuesta a estas preguntas es complicada y no me considero con el conocimiento para responderlas, pero lo que sí me siento capaz de hacer es analizar qué pasaría si esta gente se dedicara a leer en lugar de ver la tele.


Sobre eso te platicaré la próxima semana, por ahora me despido. Por leerme gracias, hasta la próxima.

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